A pesar de las bajas temperaturas, el sol acompañó durante la mañana del domingo a la procesión extraordinaria de la Hermandad del Rocío para celebrar sus 25 años en la ciudad de Segovia.
El acto comenzaba alrededor de las 10.30 horas de la mañana con la salida de la imagen desde la iglesia de San Sebastián, para recorrer las calles del centro portada en andas.
La procesión llegaba a la Catedral a las 12.30 para celebrar una misa “en acción de gracias por estos 25 años de Fe, Amor y Hermandad”, según explicaban desde la organización. Posteriormente, procedieron a realizar el camino de regreso a la sede por el mismo recorrido.
Para esta ocasión especial, se atavió por primera vez a la Virgen con los atributos de Reina al estilo rociero y salió junto al “Bendito y Glorioso Simpecado”, símbolo de la hermandad. “Ha llevado el terno blanco brocado en oro, ceñida con corona de salida y ráfagas de oro, portando su cetro, las joyas donadas por sus hijos, el fajín de General y medallas militares, signo de honor y devoción. En sus brazos llevaba al Divino Pastorcito, signo eterno de ternura y amparo”, explicaban desde la hermandad.
El recorrido estuvo acompañado por la música de los tamborileros rocieros, tanto los propios de la hermandad como invitados, que precedieron a la procesión hasta su llegada a la Catedral.
Los miembros de la hermandad del Rocío no estuvieron solos en la procesión. A pesar del frío, cientos de fieles, vecinos y visitantes, se acercaron para acompañar a la Virgen en el camino.
A lo largo del recorrido, la procesión avanzó con normalidad y sin incidencias, seguida de cerca por numerosos vecinos que se detenían a su paso para observar la salida extraordinaria. La afluencia fue constante en los puntos más céntricos, donde se concentraron grupos de personas que aguardaban a la llegada de la comitiva. Muchos asistentes aprovecharon para tomar fotografías o grabar vídeos, especialmente en los tramos más espaciosos del recorrido.
Tras la misa, el regreso se desarrolló con un ritmo similar al de la ida y también contó con vecinos que se sumaron a última hora para acompañar los últimos metros. La imagen completó el recorrido previsto y entró en la iglesia pasadas las dos de la tarde, poniendo fin a una jornada que la hermandad calificó como “muy significativa” dentro de los actos de su 25 aniversario.
