El Adelantado de Segovia
sábado, 17 enero 2026
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
  • Sociedad
  • Actualidad
  • EN
El Adelantado de Segovia

Polvo, humedad e incertidumbre bajo tierra

por Redacción
12 de septiembre de 2010
Mineros encerrados en el Pozo del Abuelo. / ICAL

Mineros encerrados en el Pozo del Abuelo. / ICAL

Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en WhatsApp

Los alcaldes del Nordeste de Segovia redoblan esfuerzos contra la mina de cuarzo

Erimsa defiende su modelo de minería de cuarzo como ‘moderno, seguro y sostenible’

La plataforma contra la mina de cuarzo teme que se dañe el desarrollo sostenible

Negro el carbón y su futuro. El medio centenar de mineros -no son más de 75 en el norte de Palencia contando a los que están de vacaciones o de baja por enfermedad- se aferra a un encierro a 500 metros bajo tierra como única tabla de salvación para que la minería siga viva más allá de 2014. Quieren defender, si hace falta con su ya quebrada salud, un modo de vida y una estirpe laboral cincelada a base de sudor, polvo y una intensa humedad que se percibe hasta en el último de los huesos.

«De aquí no nos sacan vivos si no es con un nuevo Real Decreto firmado. Nuestros sueldos deben quedar garantizados sin el problema que llevamos acumulando dos años. Sindicatos y Gobierno van de la mano pero aquí abajo nadie nos trae nada que nos valga y el empresario dice que no vende carbón y no paga». Así lo expone alzando la voz y dando un puñetazo sobre una plancha de metal Manuel Liñares, 25 de sus 44 años en la mina.

Le quedan dos meses para prejubilarse y su veteranía hablando alto y claro le confieren el sello del minero que no se arredra ante nada. Junto a él, un ambiente aderezado de tensión, temor e incertidumbre que se vislumbra en el conjunto de la comarca. El sustento diario pende de un hilo para unos 160 trabajadores de minería entre el único pozo de interior, una explotación a cielo abierto, transporte, contratas, lavaderos, administración y una planta de áridos del grupo Unión Minera del Norte (Uminsa).

Bronquios maltrechos, hernias discales operadas que dan guerra, problemas musculares agudos, fiebres y gastroenteritis no parecen ser un obstáculo después de diez días de encierro. «Muchos compañeros no quieren dejar la medida de presión y se refugian en los vestuarios y duchas de las instalaciones exteriores para recuperarse y bajar de nuevo al interior. Pese a ello la moral sigue igual de alta que el primer día que entramos», apunta Eleuterio Harto, de 42 años y 22 de ellos como minero.

El lugar del encierro, a 1.254 metros de altitud, se ubica en la explotación conocida como ‘El Abuelo’. Se trata de la única mina de interior de la provincia con amplias reservas de antracita en Velilla del Río Carrión (Palencia), a 106 kilómetros de la capital. Una inversión de 18 millones por parte del grupo Uminsa, propiedad del empresario leonés Victorino Alonso, ha permitido que desde hace poco más de seis años sea considerada como la mina más moderna de Europa.

La industria minera es vital para una comarca como la de Guardo-Velilla, en tiempos no muy lejanos con una riqueza industrial enorme en torno al carbón. «Todo podría quedar reducido a pueblos fantasmas como en otras zonas que tenemos cerca, caso de la cuenca de Barruelo de Santullán tras 167 años viviendo de la mina», explica Harto.

El progresivo reagrupamiento de los mineros de la Montaña Palentina después del cierre de los yacimientos de Guardo, Cervera de Pisuerga, Santibáñez de la Peña, La Pernía, San Cebrián de Mudá y Barruelo ha dejado en Velilla una explotación única en su género y de avanzada tecnología, donde se ha hecho una apuesta de futuro hace años impensable.

Miguel Collar, trabajador de 38 años y minero desde los 18, no ha conocido otro oficio que el de minero. «Si me quitan esto no sabría donde ir porque me falta experiencia en cualquier otro empleo», dice, al tiempo que observa con emoción algunos de los dibujos que los hijos de los mineros -él tienen dos- les han hecho llegar al fondo de la mina.

«Toda una comarca se ha volcado con nosotros, nos llega comida, ropa de abrigo y mensajes de solidaridad continuamente. Saben lo que se juegan porque si la mina falla todos los sectores económicos van detrás. Tal y como están las cosas en este país, ¿dónde íbamos a trabajar», se pregunta Collar. El trabajador subraya que cualquier revisión médica en una empresa evitaría su contratación. «Estoy operado de la espalda y en breve me pasará lo mismo con las muñecas, las rodillas las tengo maltrechas y de silicosis ni me miro por miedo. El futuro está muy negro sin esto», sostiene.

Juan Carlos Liébana, trabajador presente en el encierro del tajo palentino y responsable de la sección de minería de FIA-UGT, considera que a nivel sindical en la negociación del futuro del sector «se está un poco a balón pasado». A su juicio, en Europa se debería haber acelerado el proceso para que en la reunión del próximo miércoles en el Ministerio de Industria, para negociar el vigente Plan del Carbón, se cumplieran todos los compromisos adquiridos.

Aún así hay esperanzas para que se aplique el nuevo Real Decreto que permita primar el consumo de carbón nacional en las térmicas, consolidando un nuevo Plan para el sector. «Un encierro que previsiblemente va a alcanzar quince días en la cuenca palentina tiene que calar hondo, máxime con el apoyo tan enorme que existe en toda la provincia y fuera de ella», asegura el trabajador y dirigente sindical.

Manuel Liñares, con 44 años el minero más veterano en activo de los pocos que hay en Velilla –el más joven tiene 19- resalta la unión de todos los encerrados. «Hay que mantener viva la tradición como sea. No podemos salir de aquí con una mano delante y otra detrás sin conseguir nada» dice. Recuerda que el pozo donde operan es nuevo y posee rozadoras y cepillos de última generación, sin que la tecnología facilite mucho la extracción de carbón en capas irregulares.

«Pese a los problemas seguimos luchando y demostrando que se saca la producción adelante», apunta Liñares. En su opinión, el futuro depende de que se prime el carbón nacional y que se «reme en la misma dirección en Europa». Señala como principal culpable de la situación, a día de hoy y después de dos años, al presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero. «Entonces se comprometió a sacar adelante un Real Decreto para garantizar el futuro del sector minero y no lo ha hecho. Los segundos culpables son los sindicatos porque van de la mano con él y no se ponen firmes para exigirlo», sentencia.

Compartir en Facebook122Compartir en X76Compartir en WhatsApp
El Adelantado de Segovia

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

  • Publicidad
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • KIOSKOyMÁS
  • Guía de empresas

No Result
View All Result
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
  • Sociedad
  • Actualidad
  • EN

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda