El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, aclaró este miércoles en una rueda de prensa que la ausencia de una ley de acompañamiento a su proyecto de presupuestos generales de la Comunidad, para 2026, responde a que quieren “evitar los riesgos” a una falta de acuerdo en la negociación con los grupos de las cuentas, así como evitar que algunas medidas fiscales adoptadas por el Ejecutivo autonómico “puedan revertirse en forma subidas tributarias”.
Fernández Carriedo, que ofreció una rueda de prensa antes de acudir a las Cortes regionales para registrar los Presupuestos de la Comunidad para 2026, constató que con un texto de medidas tributarias, financieras y administrativas, el acuerdo hubiese sido “mucho más difícil” en este tramo final de la legislatura, porque, remarcó, han oído “posiciones radicalmente contrarias a la bajada de impuestos”.
El portavoz de la Junta incidió en que son “conscientes” de la dificultad de cerrar un acuerdo en la Cámara, al carecer de mayoría parlamentaria, por lo que apostaron por “concentrar el esfuerzo” en la ley de presupuestos, ya que sería un “éxito” su aprobación, para la que insistió en ofrecer “mano tendida”.
Carriedo destacó que el Gobierno regional mantiene así congelados los beneficios fiscales, aunque las bonificaciones suben al crecer las bases, hasta los 778 millones de euros. “No hay subida tributaria ninguna, se congelan las tasas dependientes de la Junta, y evitamos los riesgos de falta de acuerdo”.
El consejero también se refirió a las críticas vertidas por los partidos de la oposición al proyecto de presupuestos, que asumió como algo natural, afirmando que el Parlamento consiste en “debatir y hacer propuestas y críticas”.
Mano tendida
Carlos Fernández Carriedo asumió que “queda el tiempo que queda de legislatura, pero es suficiente para aprobar el presupuesto de la Comunidad y confió en que el trámite en las Cortes permita su aprobación sin más dilaciones y retrasos”. Repitió una y otra vez que acudirán con la “mano tendida” pero recalcó que no depende “exclusivamente” de ellos. “Tenemos el apoyo del principal grupo, que ganó las elecciones, pero no hay mayoría para aprobarlo y necesitamos la abstención de alguno para que se aprueben”, dijo, para comentar que trabajarán “en esa dirección”. “Lo que dependa de nosotros, lo haremos”, comprometió.
Carriedo comentó que “presumiblemente” se debatirá el techo de gasto la semana que viene, y aunque no quiso ponerse en la tesitura de que se rechace, asumió que si sucede, irán “de nuevo al registro, para intentar dentro de los plazos que se pudiera aprobar uno nuevo y tramitarse el presupuesto”.
El consejero de Economía y Hacienda recordó que llevan aprobados los techos de gasto de los tres últimos años y su reto es aprobarlo también en el último ejercicio de la legislatura. “Haríamos un buen servicio a Castilla y León si aprobamos las cuentas, para que el gobierno que salga tras las elecciones se encuentre con una presupuesto de apoyo para todo el ejercicio”, argumentó.
En este contexto, defendió que han actuado con responsabilidad, porque los grupos les pidieron que registrasen las cuentas, y explicó que sería “positivo” que los consejeros “vayan explicando” los presupuestos de sus departamentos para que se conozcan en profundidad, y abrir un “foro de oportunidad a la negociación y llegar a acuerdos”. “Hemos hecho lo que nos corresponde”, sentenció.
Por otra parte, se refirió a la apuesta del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, para que las cuentas permitan situar a la Comunidad, entre las tres autonomías españolas más avanzadas en sus políticas públicas e indicadores sociales y económicos.
Así expuso que el éxito se medirá sobre indicadores que elabore toda la sociedad, con un carácter externo, y sobre un “amplio debate de futuro”.
