Un año más, Sepúlveda vive la ‘Fiesta de los Fueros’, alegre función que pretende recordar el ordenamiento jurídico medieval al que dio nombre la villa (los llamados Fueros de Sepúlveda, el primero aprobado en 1076 y el segundo en 1305)) y que, en esta edición, el Ayuntamiento ha querido dedicar a la trashumancia, una de las actividades que aparecen reguladas en dichos Fueros, en los que se inspiraron después muchos otros fueros de España.
Con la Plaza de España decorada para la ocasión, ayer, poco después de mediodía, tuvo lugar la lectura del pregón, a cargo de Raquel Casas Nogales, vicepresidenta de la Asociación Concejo de la Mesta, quien repasó las normas que imponían los Fueros de Sepúlveda a los ganados trashumantes. Resumió después la trayectoria del Honrado Concejo de la Mesta, insistiendo en que “durante muchos siglos, las ovejas merinas fueron la principal riqueza de los reinos de España”.
Acabada la remembranza histórica, la pregonera advirtió que la ganadería extensiva se encuentra “gravemente amenazada”, debido a “la dejación de nuestros políticos”. Lamentó que, en la última década, España haya perdido unos siete millones de ovejas. “Esta situación —prosiguió— está contribuyendo a la desertificación de nuestros campos, al abandono de nuestros pueblos y a la proliferación de incendios forestales”. No obstante, ella presentó la fundación en 1992 de la Asociación Concejo de la Mesta, cuyo objetivo es recuperar las viejas tradiciones de los pastores trashumantes, como un luz al final del túnel, pronosticando que, el pastoreo “será pronto una profesión altamente cualificada y demandada”.
Finalizado su pregón, y tras recibir varios obsequios por parte del alcalde de Sepúlveda, Ramón López Blázquez, Casas le entregó una inscripción en que nombraba al Ayuntamiento de la villa ‘Colaborador honorífico de la Trashumancia’.
En cuanto a la fiesta en sí, las actividades se sucedieron a lo largo de toda la jornada. Como ya es habitual en Sepúlveda, lo más destacado del programa son los cuadros teatrales, escritos por autores sepulvedanos y representados por vecinos del lugar, relativos a capítulos de la historia de la villa. Y, al anochecer, estaba prevista la iluminación, con más de 500 antorchas, de las principales calles, tras la cual llega el momento más simbólico, el de la lectura de los Fueros.
Idéntica programación a la de ayer se repetirá hoy. Y así, habrá divertimento en las calles con espectáculos de Circo Psikario, mientras alrededor de medio centenar de artesanos, llegados de todos los puntos de España, intentarán vender sus productos, a la manera de un mercado medieval.