Incertidumbre hasta el final. Casi con toda probabilidad, hasta el próximo sábado 13 de junio, cuando se constituya el nuevo Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma, no se conocerá la configuración definitiva de la futura corporación municipal que dirigirá la localidad los próximos cuatro años. Y esta película ya se ha visto. En 2011, en el último mandato, Jesús Nieto (PP), no supo que iba a ser alcalde de Palazuelos de Eresma, prácticamente hasta que juró el cargo.
Esta vez la situación se ha complicado un poco más, si ya era posible, y la corporación estará integrada por once concejales que representarán a seis fuerzas política, una más que ahora. Las formaciones mayoritarias, PP y PSOE, tienen “la sartén por el mango”, con tres concejales cada una, pero 51 votos más los populares. Los independientes Defendiendo Nuestro Pueblo (DNP) son la tercera fuerza con dos concejales, a los que se ha unido el edil logrado por En Común, tras la fusión anunciada por ambos grupos. Y completan la corporación, UPyD y AVR con un concejal cada uno, respectivamente.
Desde que se conocieron los resultados electorales, se han sucedido los encuentros para consensuar acuerdos entre todos los grupos políticos, pero “no hay nada”, como ayer comentaba a esta Redacción el alcalde en funciones, Jesús Nieto. En su opinión, todos los partidos políticos comparten hasta “el 90 por ciento” de los programas, pero “la gobernabilidad es otra cosa”. Todos quieren la Alcaldía, por lo menos los mayoritarios, y no cuentan, de momento, con el apoyo explícito de ninguno de los otros grupos. Ante esta situación, Nieto no descarta gobernar en minoría.
El concejal electo de UPyD, Aurelio Niebla, coincidía ayer en la complejidad de la situación, y explicaba que PP y PSOE, al ser las fuerzas más votadas, “tienen la responsabilidad de buscar el apoyo de los demás partidos”. Niebla apuesta por “una solución amplia de gobierno, sin exclusiones”.
Y tampoco tiene decidida su postura el concejal de AVR, Hilario Lázaro, que lo único que ayer tenía claro era que “no me abstendré en la votación de la investidura del alcalde”. “La investidura va a ser complicada y el pacto de gobernabilidad casi imposible”, concluyó Lázaro.