Si la palabra “milagro” tiene ya por si misma connotaciones de hecho significativo, si le añadimos un sufijo aumentativo, éstas se multiplican hasta alcanzar proporciones épicas.. Para definir el feliz hallazgo de las coronas de La Fuencisla, el rector del Santuario, Serafín Merino, no dudó en emplear la palabra “milagrazo” para expresar la alegría por una noticia tan deseada como inesperada.
Con la voz trémula por la emoción, el sacerdote responsable del templo aseguró que la Virgen de la Fuencisla “ha escuchado las oraciones de los segovianos y ha ablandado el corazón de sus agresores para que devuelvan las coronas que le expoliaron”. Asimismo, señaló que la recuperación de las valiosas piezas es “un hecho milagroso equiparable al que salvó la vida de las religiosas cuando se derrumbó la Casa Rectoral”.
Además, aseguró que el hecho de que las joyas hayan aparecido supone que los ladrones “optaron por arrepentirse, y eso es algo por lo que hay que felicitarles, aunque después la Justicia actúe como tenga que actuar, pero ellos —refiriéndose a los delincuentes— deben saber que en las huellas que han dejado en la ropa y en la imagen de la virgen está su arrepentimiento”
El obispo de Segovia, Ángel Rubio conoció ayer la noticia de la recuperación de las joyas robadas a La Fuencisla en la reunión de la Junta de Gobierno diocesana, en la que uno de los asuntos a debatir era precisamente el caso del robo en el Santuario de la patrona de Segovia.
En declaraciones a varios medios de comunicación, monseñor Rubio manifestó su “gozo y alegría por esta buena noticia”, y aseguró que las piezas robadas “están en muy buen estado, e incluso es posible que la mano del Niño Jesús pueda reintegrarse a la talla sin muchos problemas”.
Ángel Rubio quiso trasladar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad su agradecimiento así como destacar su eficacia., asegurando que durante estos días “se han dejado la vida en la investigación que finalmente ha derivado en un éxito que aplaudimos y celebramos todos los segovianos.
Para celebrar esta recuperación, el obispo anunció que en los próximos días se oficiará en el Santuario un acto de exaltación en el que se volverá a coronar a la Virgen y al Niño, en un acto que no tendrá la solemnidad de su coronación canónica de 1916 pero que tendrá “el afecto y la emoción de todos los segovianos que estos días han sufrido y han rezado para que su patrona pudiera recuperar sus más preciados tesoros, que son valiosos porque proceden del pueblo”.
