La principales amenazas que se ciernen sobre la producción de miel y cera están siendo analizadas en unas jornadas que se celebran en el hotel Puerta Segovia, donde especialistas están poniendo de manifiesto los problemas a que se enfrenta el sector.
El despoblamiento de las colmenas a causa de nuevas enfermedades, la invasión de otras especies, o la importación de producto procedente de terceros países son algunas de las cuestiones que se están tratando en el congreso, cuyas conclusiones se darán a conocer hoy domingo.
En la provincia de Segovia la producción ha descendido a lo largo de la última década.
Castilla y León, con 3.787 apicultores, lidera el ranking de explotaciones apícolas con el 16% del total nacional, y las 373.894 colmenas la sitúan como la tercera región de España, con el 15% del total nacional. Las cifras de este sector, con 3.870 personas empleadas y 44 millones de euros, dan una idea de la relevancia de esta actividad para la Comunidad.
Las cifras económicas del sector apícola no reflejan el principal valor económico de esta actividad, que radica en la polinización que realizan y garantizan las abejas melíferas en los cultivos y en la vegetación natural. Es una actividad ganadera estratégica por el vital papel que desempeñan las abejas melíferas en el medio natural, en el equilibrio ecológico, y en el mantenimiento y conservación de la biodiversidad.
En cuanto a las dimensiones de las explotaciones, la media nacional es de 103 colmenas por explotación. En Castilla y León suelen ser mayores.
