El Rey Felipe VI afirmó ayer que las “nuevas formas de radicalización y extremismo” requieren de “nuevas respuestas globales” así como de un “amplio consenso”, siempre “dentro del respeto de los valores democráticos y el Estado de Derecho”. “Nuevas formas de radicalización y extremismo trascienden las fronteras nacionales, adquieren a veces base territorial propia y amenazan a nuestras sociedades socavando los Derechos Humanos y la democracia a nivel global, lo que exige nuevas respuestas también globales”, subrayó el monarca durante la inauguración del acto ‘Madrid + 10: Diálogo global para la prevención del extremismo violento’, que organizó el Club de Madrid en la capital.
Don Felipe apuntó que esta lucha contra la radicalización deberá ser abordada “con una visión que contenga los principios sobre los que se puedan asentar unas sociedades más pacíficas e inclusivas”. Así pues, el Rey señaló que este diálogo global que comenzó en la capital y que durará dos días deberá tener como objetivo “canalizar el conjunto de ideas, experiencias y voluntad política de los miembros del Club de Madrid”, pero también de los “responsables políticos y líderes de opinión de todo el mundo para la creación de un amplio consenso global”.
El Rey instó asimismo a recordar los principios de lucha antiterrorista reflejados en la Agenda de Madrid, aprobada en 2005, como son que el terrorismo no sólo deberá combatirse con medios policiales y militares, ya que éstos, aunque son “necesarios”, no son “suficientes para prevenir y afrontar plenamente los numerosos conflictos que están en la raíz” de este fenómeno determinado.
Por ello, dijo que “se impone la necesidad de analizar y poner en práctica una estrategia que incorpore medidas de seguridad no tradicionales, acciones concertadas de política exterior y la incorporación de actores fundamentales en la prevención del extremismo violento, como son los jóvenes, las mujeres, las familias y las comunidades locales”. Además, el Rey recordó la experiencia de España en la lucha antiterrorista y cómo esta amenaza “exige respuestas legislativas firmes y sólidas”, así como que la “dignidad de las víctimas ha de ser honrada y respetada en todo momento”.
De hecho, subrayó que antes incluso de que se aprobara la Agenda de Madrid, “España ya había forjado unos principios y valores” que habrían de regir su acción en la lucha contra la lacra terrorista. En la inauguración de este foro también participó el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quien puso como ejemplo de radicalización la joven de 22 años que fue detenida la semana pasada cuando iba a coger un avión en dirección a Turquía para unirse al grupo terrorista Estado Islámico.
Según el ministro, esta detención elevaría a157 los arrestos practicados por su vinculación con el terrorismo yihadista durante esta legislatura y a 620 desde los atentados del 11 de marzo de 2004.”Ningún país está libre de esta amenaza y es nuestra responsabilidad hacerle frente abordando sus causas y prevenir y sancionar las conductas que se derivan de esta radicalización”, destacó.