El Hierro podría estar experimentando una erupción submarina a una profundidad de entre 600 y 1.200 metros, en el mar de Las Calmas,a unos cinco kilómetros de la Restinga, localidad situada al sur de la isla canaria. Este fenómeno natural se produce dos días después del movimiento sísmico más fuerte registrado estos días que alcanzó una magnitud de 4,3 grados en la escala de Richter.
Así lo sugieren los últimos datos recogidos por las estaciones del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en la isla de El Hierro, donde desde el pasado 17 de julio comenzaron a registrarse numerosos temblores de tierra, que suman más de 9.600, la mayoría de ellos imperceptibles para la población.
La coordinadora del equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en la isla, Alicia García, explicó que a partir de las cuatro de la madrugada del lunes todas las estaciones del IGN comenzaron a registrar una señal de origen volcánico, denominada tremor, que fue creciendo en amplitud con el curso de las horas.
La estación que observó esa señal con más intensidad fue la de La Restinga, una pequeña población ubicada en el punto más meridional de la isla, en la dirección en la que los equipos que controlan la deformación del terreno provocada por la presión del magma ya señalaban como foco más probable de una erupción.
El conjunto de vulcanólogos del CSIC, que ha estudiado situaciones similares en todo el mundo, considera que no se puede descartar la aparición de otras bocas de erupción más cercanas a la costa y en aguas menos profundas.
Sin embargo, García añade que, de momento, lo ocurrido no se notará porque, para ello, la emisión debería producirse «a menos de 200 metros de profundidad».
Por su parte, el presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, aseguró que no hay «ninguna señal de riesgo en absoluto» para los habitantes de El Hierro y pidió que se contemple la erupción «con la máxima normalidad».
