Era algo que se venía comentando durante toda la semana. “No hay que fiarse del Alcorcón B”, decían desde el Unami. Y con razón, ya que el rival de ayer –con permiso del Chiloeches– fue el equipo que más difícil se lo ha puesto a las segovianas entre todas las jornadas que se llevan disputadas. Por eso, el resultado final de 2-2 puede considerarse bueno, si bien en unos últimos minutos de locura el Unami pudo llevarse la victoria.
Durante la primera parte la posesión fue azul, pero las ocasiones más claras tuvieron color amarillo. De todas maneras, a falta de doce segundos para el final, el Unami dispuso de una triple oportunidad de Cris de la Fuente, Tamara y Rocío.
Tras el descanso, el Unami salió dispuesto a abrir la lata, pero quien lo hizo fue el Alcorcón B, tras una duda en la salida de Estela, a la que se anticipó Cristina y mandó el balón hacia la portería. Seguidamente fue Cris de la Fuente quien lo intentó, con un lanzamiento de falta que se marchó alto por poco. Luego, Laura Llorente no llegó a rematar pegada al palo.
Tal fue el empeño puesto por las segovianas que, en el minuto 26, le dieron la vuelta al marcador. Primero con el gol de Cris de la Fuente tras un extraordinario control y una definición perfecta; y después con el cañonazo de Cris al saque de una falta. En la siguiente jugada el Alcorcón B lanzó un balón al palo, al igual que la jugadora local Marina, con un fuerte lanzamiento desde lejos, en el minuto 29. Pero, ante un marcador tan apretado, las visitantes nunca se dieron por vencidas y se estiraron en busca del empate.
En este periodo ambos equipos se cargaron pronto de faltas, lo cual fue decisivo para el resultado final, ya que el Alcorcón B se aprovechó del primero de los dos dobles penaltis de los que dispuso para marcar el tanto del empate.
El 2-2 a falta de cinco minutos dio alas al conjunto visitante, pero las azules no tiraron la toalla. Cris de la Fuente la cruzó, pero ni Laura Llorente ni Rocío lograron rematar en el segundo palo. A la siguiente, la misma Rocío mandó la pelota a la madera.
El Unami estaba mereciendo marcar el tercero, pero le faltó una chispa de fortuna en los segundos finales. Sobre todo cuando quedaban 9 para el final y Marina dispuso de un doble penalti, que despejó a corner la portera.