El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, alertó ayer de las “consecuencias” que podrían tener en España las “contrarreformas y los viajes al pasado” después de que el país haya certificado un “giro de 180 grados”, pasando de ser “líder en destrucción de empleo” a convertirse a líder en creación de puestos de trabajo. Según subrayó, “sigue siendo tiempo de seriedad” y hay que evitar “frivolidades”. “Lo que demuestra ese cambio es que no son lo mismo unas políticas que otras y nos demuestra que las ideas tienen consecuencias y que sigue siendo tiempo de seriedad y de reformas y no de contrarreformas y de viajes al pasado», ha declarado Rajoy en el foro «La razón del empleo” organizado por el diario La Razón.
En este sentido, a pocos meses de las elecciones generales, resaltó que las “ocurrencias” y la “parálisis reformista” del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero “llevaron al triste récord de destrucción de empleo” mientras que “las reformas y la seriedad” están llevando al país a “récord” en creación de puestos de trabajo.
Futuro
“No es tiempo por tanto e volver al pasado sino de confirmarnos en el futuro que nos espera y trabajar juntos por el futuro de España”, enfatizó el jefe del Ejecutivo, para añadir que su Gobierno seguirá trabajando como hasta ahora porque “no hay tiempo que perder”. A su entender, el objetivo de llegar a los 20 millones de empleos que “certifiquen el final definitivo de la crisis cada vez está más cerca”. También insistió en que “evitando frivolidades, con reformas, bajando impuestos y apostando por la formación” se podrá conseguir ese objetivo de empleo. “Y lo vamos a hacer”, exclamó en este mismo caso.
Según dijo, el empleo fue un “objetivo capital” esta legislatura y lo seguirá siendo en el futuro porque sirve para “mantener” los servicios públicos fundamentales como la sanidad y la educación. Aunque admitió que “queda mucho por hacer”, resaltó que “una etapa muy dura” de la crisis va “quedando atrás”, como lo reflejan los “excelentes” datos de la EPA conocidos ayer.
El presidente manifestó que ahora se trataría, “como en cualquier faceta de la vida”, de ir “por el buen camino”, ya que, a su juicio, el país no puede permitirse “aflojar la marcha”. “Aún hay muchas familias pasándolo mal y en una situación muy difícil y el Gobierno no es ajeno”.