Un total de seis empresas segovianas se declararon en quiebra —iniciaron un proceso concursal— durante el primer trimestre de este año, según la estadística publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística. Esta cifra supone dos más que en el mismo periodo de 2010.
En uno de los casos registrados entre enero y marzo se trata de una sociedad anónima y el resto son sociedades de responsabilidad limitada, según la misma fuente.
Además, según la actividad económica principal de estas empresas, en un caso se trata de una industria de bienes intermedios, dos eran constructoras dedicadas a la edificación y promoción inmobiliaria, una era una agencia inmobiliaria, en otro caso la actividad era profesional y otra figura sin clasificar.
Por el número de asalariados, destacan dos empresas en las que las plantillas se sitúan entre los 6 y los 9 asalariados; una entre 3 y 5 empleados, otra entre uno y dos y el resto, o no tenían trabajadores o no no está recogido en la información que maneja el INE.
En cuanto al volumen de negocio, en todos los casos menos uno es de menos de dos millones de euros y el restante figura sin información.
Durante 2010 ascendieron a once en la provincia de Segovia las empresas que entraron en proceso concursal, cuadriplicando la cifra del año anterior, en el que solo se contabilizaron tres. Por otro lado, las familias en quiebra descendieron, al pasar de seis en 2009 a dos el año pasado.
En Castilla y León, en el primer trimestre de 2011, el número de deudores concursados fue de 59 y en España 1.803.Respecto al cuarto trimestre de 2010, el número de deudores concursados ha disminuido en Castilla y León (-13,2%) y ha aumentado a nivel nacional (21,1%).
En términos interanuales, respecto al mismo trimestre del año anterior, se ha registrado también un descenso del número de deudores concursados en Castilla y León (-26,3%) y un aumento en España (5,9%).
El INE obtiene estos datos a través de los juzgado de lo mercantil o de los juzgados de Primera Instancia con competencia mercantil, como es el caso de Segovia. Tras la entrada en vigor de la Ley Concursal, pasaron a denominarse procesos concursales los procedimientos que antes se seguían, principalmente, cuando una empresa o una persona física se declaraba en quiebra o suspensión de pagos.
