Si en cualquier celebración doméstica la comida es un elemento imprescindible, en las fiestas se revela como el mejor evento para expresar el deseo de convivencia y de diversión de toda una comunidad.
Por ello, el Ayuntamiento de Segovia incluye desde hace algunos años una “Gran paella popular” donde la Alameda de La Fuencisla se transforma por unas horas en el salón del hogar común de todos los segovianos, que ayer reunió a más de 2.000 personas en torno a este popular plato, icono de la cocina española.
Desde primeras horas de la mañana, el equipo del cocinero Julián del Barrio, con la colaboración de algunos veteranos maestros de la cocina segoviana, iniciaron los preparativos de la paella en el lugar acondicionado previamente por los servicios municipales, en el que se instalaron las 18 paelleras dispuestas para la preparación de esta multitudinaria comida. donde se emplearon cerca de 350 kilos de arroz, 100 kilos de pollo, 100 de conejo y otros tantos de mejillones, calamares, gambas y langostinos.
A primeras horas de la mañana, los más madrugadores se desplazaron hasta La Fuencisla para ir “cogiendo sitio” en las zonas más cómodas, aunque la amenzada de las tormentas que en los últimos días han descargado sobre la capital hizo tambalearse el deseo inicial de participar de muchos segovianos.
Puntualmente, conforme al horario establecido por la organización, minutos antes de las dos de la tarde comenzó a servirse la paella a los poseedores de los boletos previamente adquiridos a tal fin, que este año doblaron su precio con respecto a años anteriores; una circunstancia que no fue muy bien acogida por el público.
Bien en los platos entregados por la organización o en las ollas y cazuelas aportadas por los propios comensales, las raciones fueron servidas con celeridad, acompañadas por pan y un botellín de agua, y el público dio buena cuenta de la paella instalado cómodamente en mesas y sillas de campo o en mantas sobre la hierba.
El alcalde de Segovia, acompañado por varios de los ediles de su equipo de Gobierno optó por esta última modalidad para compartir paella con los segovianos y disfrutar de una jornada a la que la lluvia finalmente respetó.
El Autobús de la Feria, el grupo de percusión “Zúmbale” y la Charanga “El Cimbrel” de Nava de la Asunción pusieron la animación musical del evento.