Un gol de Geison en el último minuto de la prórroga otorgó una victoria histórica a Caja Segovia, que de esta manera da un firme primer paso para meterse en la final por la Liga. El encuentro fue intenso, con gran nivel por parte de los dos equipos y dos porterazos, en especial un Cidao magistral. En la segunda mitad, dos goles del jovencísimo Borja parecían acercar la victoria a Caja Segovia, pero los de Benicarló reaccionaron con furia empatando a dos. En la prórroga, cuando los penaltis ya parecían inevitables, un gol de Geison y una postrera parada de Cidao significaba la victoria. La final está más cerca.
La presión fue la nota predominante en un primer período en el que el fortísimo calor, la humedad y la condensación en un pabellón pequeño y que desbordaba su capacidad convirtió el juego en un verdadero infierno, metafórico y real. Las ocasiones fueron mayoritariamente locales, pero la seguridad defensiva de los segovianos y en última instancia de Cidao hicieron que se llegara al descanso sin goles.
Tras unos primeros minutos donde los dos equipos parecían primero digerir la idea de estar jugando toda una semifinal liguera, el primer susto para Caja Segovia llegaba a los ocho minutos, en una oportunidad de Lolo que Cidao sacaba a córner. La presión se dejaba notar en exceso, con los dos equipos ahogando al rival. Fruto de ello, en el ecuador del primer tiempo llegaba ya la quinta falta para los castellonenses, lo que obligaba a Juanlu Alonso a pedir un tiempo muerto.
Pero Caja Segovia no llegaba con peligro a la meta de los benicarlandos, mientras en el área opuesta, era Chaguinha el que ponía a prueba la valía de Cidao, de nuevo sacando a córner un remate peligroso a los trece minutos de partido. Dos más tarde llegó la mejor oportunidad para los segovianos en la primera mitad, cuando una combinación del ataque castellano era sacada por el meta local con el pie. Se rozó ahí el cero a uno.
Pero la respuesta de Benicarló fue la mejor oportunidad del primer período, cuando Chicho fallaba un remate a puerta vacía. Parecía lo más sencillo anotar, pero el esférico se le perdió fuera para alivio cajista y desesperación de las casi 2.500 personas que abarrotaban el Municipal.
El control del juego y de las ocasiones fue del equipo local, y Vadillo desperdició dos oportunidades casi consecutivas al enviar el esférico desviado por poco en ambos disparos. A minuto y medio del final llegaba la quinta falta de Caja Segovia, pero el equipo supo defender con sangre fría. El último susto fue un disparo cruzado del local Xapa que halló la respuesta habitual, la seguridad de un Cidao bajo palos que fue el gran artífice de ese 0-0 en el intermedio.
La segunda parte fue tremenda, derrochando físico y pasión los dos equipos. Hubo dos ocasiones de salida para un Caja Segovia muy valiente. La primera la sacaba Gus de puños, y en la segunda Geison enviaba al palo a los tres minutos. Despertó el quinteto local a partir de ese momento, creando peligro en sus ataques, pero Cidao abortaba dos ocasiones claras de gol para los de Castellón.
A los seis minutos, cuando peor lo pasaban los segovianos, Antoñito encontró un hueco inverosímil, y Borja aprovechó su envío para abrir el marcador remachando sin oposición.
A partir de ese momento, Benicarló tiró de Vadillo como pívot, ya que Retamar cayó lesionado. Los locales se volcaron en pos del empate, pero eso favorecía las opciones de los visitantes. En una de esas jugadas de ataque de los castellonenses, llegó el contragolpe segoviano, iniciado por Lozano que culminó de nuevo Borja para poner el 0-2 y casi sentenciar este primer encuentro.
Juanlu Alonso pedía un tiempo muerto para los benicarlandos, y colocó a Xapa como portero jugador. En la primera acción de superioridad llegó el 1-2, con un lanzamiento de Xapa que sorprendió a Cidao, derribando el muro segoviano. Posteriormente llegaba la quinta falta segoviana, con lo que los problemas se acumulaban para los de Velasco, y aún más cuando, en pleno agobio mediterráneo, Chicho robaba un balón y cedía a Vadillo para que éste lograra el empate a dos. El encuentro se iba a una prórroga descomunal después de sendos paradones de los dos metas.
De nuevo hubo mucho respeto en ambos conjuntos en esos minutos de tiempo añadido, en los que hubo excesivas precauciones defensivas. Cuando parecían los penaltis algo inevitable, un fallo de marcaje local propició un gol fenomenal de Geison. En la última jugada del choque Cidao detenía un disparo de Xapa, sellando de esta manera la gran alegría segoviana.
