La crecida de los cauces de los ríos de la provincia mantiene la alerta en parte de la provincia, aunque las mayores complicaciones se vivieron ayer domingo por la mañana. Tras un sábado de lluvia constante y con subida de las temperaturas, los caudales se elevaron en la madrugada del domingo hasta el punto de que algunas carreteras quedaron totalmente anegadas en algunas zonas.
La Agencia de Protección Civil de la Junta de Castilla y León tuvo que declarar la alerta INUNCYL en su nivel 1. Varias estaciones de aforo de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), especialmente en la provincia de Segovia, alertaron de la crecida de los ríos.
En Segovia capital La crecida del río Eresma provocó daños materiales en la cafetería de la Casa de La Moneda, al tiempo que el agua inundó la sala de máquinas y los bomberos estuvieron trabajando para achicar el agua. También estuvieron pendientes de la crecida del río en las viviendas de Anselmo Carretero, aunque no hubo problemas, según los bomberos.
Los incidentes más destacados se registraron en la provincia, cerca de los ríos Eresma y Cega; y en menor medida, en la zona del Duratón.
Todas las incidencias se fueron solucionando de forma progresiva, si bien se mantiene la alerta activada ya que los caudales siguen altos y muchas zonas inundadas.
Desde el Área de Acción Territorial de la Diputación tuvieron que cortar la carretera SG-V-3122, en Hontanares de Eresma al desbordarse el río Eresma. Ayer por la tarde esperaban poder abrirla de nuevo en la media noche. También estuvo cortada la SG-3312, en Carbonero de Ahusín. En ambos casos existen vías alternativas, de modo que no quedaron aislados por completo sus vecinos.
El desbordamiento del río Cega también llevó a los servicios provinciales a cortar la SG-V-2313, en Pajares de Pedraza; y la SG-V-2312, en Arevalillo de Cega. En ambos casos quedaron abiertas las carreteras a las 15:00 horas de la tarde aunque aún se pide prudencia para circular por la zona.
También hubo algunos problemas en la calle Monjas, en Trescasas, al desbordarse el Eresma, aunque se solucionaron son mayores dificultades. En total hubo cuatro viviendas inundadas y el agua entró en el colegio, según indicó el delegado de la Junta en un mensaje a través de las redes sociales. Igualmente el agua del arroyo Las Flores entró en algunos garajes de la Urbanización Caserío de Urgel, donde se abrió un socavón en la acera. Las instalaciones de DYC de Palazuelos también sufrieron la entrada del agua.
La alerta se traslada al Duratón, donde comienza la presa de Burgomillodo aumenta su nivel de desembalse
La alarma se trasladó ayer por la tarde a la zona del valle del Duratón aguas abajo de la presa de Burgomillodo. Desde Protección Civil se avisó a los alcaldes de toda la zona para que estuvieran alerta ante el aumento del cauce que se producirá por la crecida del caudal.
La presa de Burgomillodo ha ido recogiendo las aguas. Y, para evitar problemas de contención de la pared de esta presa, se ha decidido incrementar el nivel de desembalse. Los municipios situados aguas abajo como Carrascal del Río, Cobos de Fuentidueña o San Miguel de Bernuy, disponen de un sistema de megafonía con el fin de alertar al vecindario en caso de ser preciso.
En otras zonas, como Mozoncillo o San Miguel, han sido efectivas las actuaciones realizadas por la CHD y la Diputación, donde tras las inundaciones del año pasado se han realizado diques y escolleras.
