Los pilotos de Mercedes Lewis Hamilton y Nico Rosberg reanudarán este fin de semana su intensa batalla por el Mundial de Fórmula 1 en el trazado belga de Spa-Francorchamps, lugar donde se disputará la duodécima prueba del Mundial con un Fernando Alonso (Ferrari) que seguirá exprimiendo al máximo el rendimiento de su coche para sacar los máximos puntos posibles que le permitan defender su cuarta posición mundialista.
Nico Rosberg llega a Bélgica como líder del Mundial con 202 puntos, 11 más de los que tiene en su casillero su compañero de equipo, Lewis Hamilton. Una distancia que querrá reducir el campeón mundial del año 2008 en un circuito en el que ambos deberían pelear por la victoria, prácticamente sin tener invitados a su fiesta.
Velocidad
Y es que el trazado belga, el más largo del Mundial con sus 7.004 metros, es una pista de velocidad pura donde los pilotos van el 70% del tiempo con el pedal del acelerador a fondo; una velocidad concentrada sobre todo en los sectores uno y tres. En el primero está uno de los puntos más famosos del mundial, Eau Rouge, una ‘chicane’ en subida que puede llegar a hacerse sin levantar el pie del acelerador.
A ninguno de los dos máximos pretendientes al campeonato Mundial se le dio especialmente bien el circuito de Spa en sus respectivas carreras. Rosberg nunca se subió al podio, siendo la cuarta plaza del pasado año su mejor posición en el circuito belga; Hamilton, por su lado, venció en el año 2010, pero terminó con abandono hasta en tres ocasiones -2009, 2011 y 2012-.
Por la arquitectura de Spa-Francorchamps el equipo Williams, sobre todo en la figura del finlandés Valtteri Bottas, también tendrá mucho que decir. Podría ser un circuito, por ser también equipos con motor de la marca alemana, para Force India y McLaren, aunque su rendimiento está alejado del de Williams.
Mejoría
Los ingleses mostraron una amplia mejoría en el rendimiento de su monoplaza en el Red Bull Ring en Silverstone y en Hockemheim y tras tener problemas en el revirado Hockenheim, darán de nuevo que hablar en Spa.
Salvo circunstancias como la aparición de la lluvia o una carrera con varios ‘safety car’ no debería tener opciones a la victoria el español Fernando Alonso. Sin embargo, el campeón mundial de los años 2005 y 2006 aterriza en Spa con el buen recuerdo del podio en su circuito talismán de Hungaroring.
