El alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, se mostró ayer convencido de que la Justicia resuelva sobre la culpabilidad de los que han sido los responsables de la gestión que ha hecho que Caja Segovia tenga parte de su patrimonio hipotecado y haya habido retribuciones millonarias para sus directivos.
Así lo dijo en declaraciones a Radio Segovia en las que consideró lógico que los segovianos se sientan “indignados” por la situación en que se ha quedado la entidad y por la que se manifestaron el sábado por la noche. Sobre su ausencia explicó que no había podido acudir por tener que estar en el Hospital General por motivos familiares, aunque fue invitado a participar en la cita.
Recordó que desde que se enteró de la “situación inmoral” que había en la Caja, presentó su dimisión hace un año “porque no se daban las correspondientes explicaciones, y por eso yo no quería formar parte de ese grupo”.
Además reveló que un informe de la consultora Garrigues amenazó a los consejeros con acudir a la vía penal “si comunicábamos a los medios de comunicación los importes de las indemnizaciones que se iban a dar”. Por ello, algunos se “ausentaron porque no querían conocerlas”, agregó Arahuetes.