El Naturpellet Cuéllar ha completado este año una excelente temporada, en la que a principios de año casi nadie contaba con el conjunto de la provincia de Segovia. Sin embargo el equipo dirigido por Ángel Zamora ha terminado la liga como subcampeón y ha peleado por el título hasta las últimas fechas del campeonato. Como fruto a esta gran campaña, el combinado cuellarano jugará el próximo año la Copa del Rey.
El propio míster, Ángel Zamora, contesta a las preguntas de esta redacción para analizar las claves de la temporada que acaba de terminar, así como las perspectivas de futuro para su equipo.
¿Cómo valora la temporada?
Creo que ha sido una temporada mejor de lo que se esperaba, por todas las partes, tanto por el cuerpo técnico, como directiva o jugadores. Creo que ha sido una sorpresa en cuanto a resultados. Pero si te pones a valorar a toro pasado el trabajo que hemos realizado esta temporada, y sobre todo el compromiso que ha habido por parte de los jugadores, la verdad que estamos donde nos merecemos. Hemos hecho las cosas bastante bien. Al principio parecíamos la sorpresa de la liga, pero conseguimos coger inercia y la primera vuelta ganábamos porque tuvimos un buen nivel de juego y fuimos superiores a los rivales y en la segunda vuelta, ha habido partidos que no hemos sido superiores al contrario, pero hemos tenido esa pizca de suerte en los momentos puntuales, de nosotros meterla y el contrario no y luego ya ganábamos por inercia.
Por tanto ¿Señala al trabajo como la clave de su éxito?
Desde luego. Antes de venir a Cuéllar estuve en el Caja Segovia y después en Segosala y sabía que la forma de trabajar que hay en la capital, en comparación con cómo se trabajaba en los equipos de la provincia no tenía nada que ver. Cuéllar es un pueblo grande, pero aun así las cosas se hacían de otra manera, primaba más el buen rollo y el no apretar mucho a la gente y tal vez no habían tenido un entrenador con las exigencias que yo ponía. Lo primero que dije cuando llegué es que para mí todo el mundo era igual y que todos se tenían que ganar la confianza, además dije a mis jugadores que para mí lo más importante era el compromiso y venir a entrenar. Con esta situación, todo el mundo quería demostrar que podía confiar en ellos, para ganarse minutos y hubo mucho compromiso, y empezamos muy bien. Si eso le vas sumando que llegan victorias, que estás arriba en la clasificación, luego empiezas a pensar en clasificar para la Copa del Rey, y al final la dinámica positiva y el trabajo hace que los jugadores quieran más, lo cual a ti como entrenador también te exige más. También hemos tenido la suerte de que no hemos tenido lesionados de larga duración, lo que hace que no baje el nivel del equipo. Además los juveniles han respondido sin problema.
¿Al final esa exigencia ha terminado espoleando a la plantilla?
Efectivamente. El mayor miedo que tenía yo cuando llegué era que no estuvieran de acuerdo con el nivel de exigencia, porque con los entrenadores anteriores había más libertad, con cosas que pueden afectar al crecimiento del grupo. Yo puse las mismas condiciones para todos, pero exigí un gran compromiso a todos y ya lo sabían antes de empezar la temporada con todas las consecuencias. Pensé que esto podía traer problemas, sobre todo con partidos que son muy lejos, y no sé si es porque ha sido el primer año, porque los resultados han acompañado y hemos estado arriba toda la temporada. Nadie fallaba y eso fomentó una competencia en el vestuario que ha mantenido a los jugadores con tensión y motivación a la hora de entrenar y de jugar.
¿Piensa continuar al año que viene?
Lo hemos hablado con la directiva, quedan por cerrar unos pequeños flecos, pero en principio la idea es continuar la temporada que viene. La directiva está contenta conmigo, la afición y los jugadores también lo están y por lo que hemos podido tantear por encima, ya que acaba de terminar la liga y todavía no nos hemos puesto a hablar con ellos de este tema, pero tenemos la sensación de que la mayoría van a seguir, y si este año han cumplido con las normas que les hemos marcado, espero que al año que viene el compromiso del equipo va a ser similar. Eso es lo que me hace a mí seguir aquí entrenando. Además nos hemos clasificado para la Copa del Rey, y creo que puede ser una experiencia muy bonita que tenemos que aprovechar. Además ahora mismo en Segovia hay lo que hay, está el Segovia Futsal, que lo veo con un carácter más profesional, donde está Diego y el siguiente es este club, que lo veo más a mí medida. Yo vivo en Fuentepelayo, que en autovía tardo 30 minutos en llegar de mi casa al pabellón y estoy a gusto…