El artista segoviano Alberto Reguera, uno de los españoles con mayor actividad internacional desde hace años, expone estos días en Madrid, en la Galería Fernández-Braso, en la que es su vuelta, en una muestra individual, a la capital del país tras casi cinco años de ausencia.
‘Paisajes sin límite’ está integrada por 26 obras de Alberto Reguera, casi todas recientes, aunque teniendo en cuenta que en esta ocasión el artista ha querido ir mostrando al espectador los pasos que ha ido dando en su carrera desde su última individual en Madrid.
Así, en primer lugar hay paisajes abstractos tridimensionales sobre la pared, “donde las capas de colores se funden con la materia y los lados del cuadro se alargan y estiran hasta 17 centímetros por sus lados”. “Da la impresión que en algunas obras, las expansiones que salían de mis obras han vuelto al cuadro”, explica el artista; “así encontramos otras como “Reencuentros matéricos”, o “Combates celestes”, donde un manto de pigmento unifica todos los elementos de la obra. Sobre ellos, aplico esas lenguas de color, que también me sirven para mis expansiones, pero que ahora han ‘retornado’ a estas pinturas-objeto”.
En segundo lugar, las instalaciones pictóricas, pinturas trabajadas por todos sus lados. “El espectador rodea las obras y va generando, con su mirada, su particular ‘campo pictórico visual’, construye su propio escenario, dependiendo de dónde se sitúe físicamente en la galería”.
Y en tercer lugar, pinturas expansivas, una de gran formato, y otras sobre soporte pequeño. “La materia sale del cuadro tridimensional, y fluye sobre otro soporte blanco, se expande. Es como si brotara el color, y quisiera fundirse con el espacio; también algunas ‘gotas’ de materia se deslizan del lienzo al suelo de la galería, otra manera de expandir la pintura”.
“Estas tres partes de la exposición refuerzan mi intento de no establecer fronteras entre la pintura, la escultura y la instalación. Todas ellas son un instrumento para crear mayor profundidad visual, deben fundirse en el espacio, en nuestra mirada, para transmitir sensaciones cromáticas con volumen, y generar movimiento a través de la materia y el color”, sostiene el artista.
