La Junta de Castilla y León impulsará los planes de inspección para “luchar” contra la actividad clandestina en el colectivo de guías de turismo. Además, el Ejecutivo autonómico plantea en el Proyecto de la Ley de Turismo una “batalla contundente” contra el intrusismo ya que se considera infracción muy grave, lo que podría conllevar una sanción de hasta 90.000 euros para aquellos profesionales que ejerzan sin la habilitación oportuna.
Así lo aseguró la consejera de Cultura y Turismo, María José Salgueiro, quien rubricó hoy un acuerdo de colaboración con la vicepresidenta de la Federación de Guías de Turismo de Castilla y León, Noelia Alonso Cortázar. También indicó que la nueva norma, que sigue su tramitación parlamentaria, dedica un artículo a obligar a las personas físicas y jurídicas, así como a las entidades públicas o privadas, a contratar a personal con la habilitación o declaración responsable oportuna –debido a la aplicación de la Directiva europea de Liberación de Servicios-.
Asimismo, la consejera avanzó que formalizarán convenios de colaboración con las entidades locales con el objetivo de que cumplan también la normativa turística. Para ello, se emprenderán acciones de concienciación y sensibilización sobre la necesidad de que los servicios de información y asistencia en materia cultural, monumental, artística, histórica y geográfica que reciban los turistas sean prestados por guías debidamente acreditados. Estas iniciativas están dirigidas –dijo Salgueiro- a los patronatos, ayuntamientos y centros de enseñanza del español.
Otra de las iniciativas que impulsará el departamento de María José Salgueiro será plantear un diseño “más moderno” del carné que habilita a estos profesionales a ejercer su actividad en Castilla y León. De esta forma, se persigue identificar a los guías que se establezcan en la autonomía y diferenciarlos de los que proceden de otras comunidades o estados miembros de la Unión Europea.
