Caja Segovia logró un beneficio de 27,9 millones de euros hasta octubre después de impues tos, según el balance presentado ayer que revela que a 30 de septiembre las ganancias brutas fueron de 37,5 millones de euros. Todo ello supone un aumento del 0,9 por ciento respecto al mismo período del año anterior, en contraste con el generalizado y significativo descenso de resultados en la mayoría de las entidades financieras.
La cuenta de resultados recoge que el margen de intereses alcanzó 68 millones de euros, reduciéndose respecto al mismo período del año anterior en un 20,6 por ciento, algo que atribuye al «significativo descenso de la rentabilidad de las inversiones crediticias, derivado, fundamentalmente, de la revisión de los tipos de interés variables de las hipotecas».
El margen bruto registró 111,2 millones de euros y el margen de explotación 66,4 millones de euros, descendiendo en un 10,5 y 16 por ciento respectivamente. Los gastos de explotación se han reducido en un 0,9 por ciento, gracias al esfuerzo de contención de costes efectuado.
La entidad segoviana realizó durante estos nueve primeros meses del año, de forma precautoria, un esfuerzo de dotaciones y saneamientos en torno a los 30 millones de euros, con lo que los fondos totales constituidos para provisión de insolvencias se situaron próximos a los 225 millones de euros, que se añaden a los 90 millones de euros dedicados a fondos para otras coberturas.
Fuentes de Caja Segovia señalaron que durante el primer semestre del año se produjeron síntomas de mitigación de la recesión en la economía mundial, pero que aún «continúa sin consolidarse la recuperación».