La resolución de la Junta se produce tras las visitas de comprobación realizadas el pasado mes de enero por parte del Laboratorio Regional de Calidad Ambiental del Servicio de Prevención Ambiental de la Junta.
Según el dictamen de la Consejería de Medio Ambiente, las fábricas se adaptan así a la normativa que desde la Junta de Castilla y León se ha renovado para garantizar la correcta actividad industrial y con los menores efectos sobre el entorno.
La factoría de Dibaq ha superado a la de Proinserga, líder hasta hace unos años en producción de piensos. Ambas han reducido a cero los vertidos sin depurar, y además cuentan con sistemas de control y vigilancia de las emisiones atmosféricas y de ruidos.
De hecho, la autorización establece criterios por los que deben realizar mediciones de forma períodicas. En el caso de la fábrica de Dibaq han de realizar controles cada cuatro años.
Para Proinserga se establece la obligatoriedad de hacer cada dos años la medición de ruido por parte de un organismo acreditado.
Pero además marca periodos más breves en los que se realizarán verificaciones en cuanto a los mecanismos de control, anotando en libros de registro todos los datos.
Las fábricas de Dibaq Diproteg produjeron el año pasado unas 70.000 toneladas de pienso para peces, aunque su capacidad es de 100.000 toneladas. En la factoría de la carretera de Navalmanzano dispone de dos líneas, una de acuicultura continental y otra para acuicultura marina, con una capacidad productiva de 20.000 kilogramos a la hora. Totalmente mecanizada, la nueva factoría construida en 2001, hace de Dibaq líder en el sector. Produce piensos estrusionados de tamaños que van desde las 300 micras hasta los 20 milímetros de diámetro. Y exportan gran parte de la producción a 40 países de cuatro continentes.
Por su parte, la factoría de Proinserga, que cuenta en realidad con dos fábricas, se encuentra desde hace unos años, con una actividad inferior a su capacidad máxima. Desde que entró en concurso de acreedores redujo su nivel de producción y se encuentra aún pendiente de las decisiones del Juzgado de lo Mercantil, para poder liberar algunas de sus cargas y bienes inmovilizados.
La empresa que fue líder en producción de piensos para animales llegó a producir hasta más de 360.000 toneladas de piensos, sobre todo de porcino. En la fábrica se aplicó en 2008 un Expediente de Regulación de Empleo que redujo a la mitad el número de empleados.