Los politólogos hablan de las encuestas como una ‘foto fija’ de la intención de voto de la ciudadanía. En manos de los partidos, proclives a pulsar a través de las encuestas el sentir ciudadano, con más o menos frecuencia, los sondeos suponen instrumentos para conocer debilidades y fortalezas, propias y ajenas, y, sobre todo, para marcar estrategias. Y en función de los resultados que ofrecen, o suponen una inyección de moral o, simplemente, una depresión.
Pese a que no faltan quienes lo niegan, las encuestas marcan hoy el ritmo del PP a nivel local o, más bien, explican el silencio o bloqueo en el anuncio del que será su candidato a la Alcaldía. Según apuntan fuentes del PP de Segovia, se está en un compás de espera. Por un lado, atentos a los movimientos del partido a nivel regional, aunque también, señalan, a la espera de encuestas que pueden esclarecer la mejor opción para asaltar la Alcaldía, en manos de los socialistas desde hace ya doce años.
A nivel nacional, a raíz de los últimos escándalos de corrupción, los sondeos sitúan al PP en caída libre; al mismo tiempo que otras fuerzas suben como la espuma, caso de “Podemos”, la formación de Pablo Iglesias. A nivel local, la última encuesta, al menos conocida, sobre intención de voto en Segovia capital, de cara a las municipales de 2015, data del pasado mes de julio, y no fue muy favorable a los intereses de los populares. Aquel sondeo, encargado por el PP, se produjo antes de los nuevos escándalos de corrupción que han afectado especialmente a los populares. “Con los escándalos que han afectado a miembros del partido, seguramente estamos ahora peor que en el verano”, indican fuentes próximas al PP de Segovia.
La clave está en las encuestas. ¿Cómo se explica que el actual portavoz municipal del PP, Jesús Postigo, haya aplazado durante meses el anuncio sobre su decisión de ser o no el aspirante?. El líder municipal del PP, que ganó con estrecho margen los comicios de 2011, aunque el pacto PSOE-IU le arrebató la Alcaldía, ya habló de su futuro el pasado mes de marzo.
La anticipada dimisión del alcalde, Pedro Arahuetes, que abandonó el cargo el 31 de marzo, precipitó las especulaciones sobre los candidatos a los comicios de mayo de 2015. El portavoz popular confesó entonces que “sentía” que los altos dirigentes del PP, como Juan Vicente Herrera y Francisco Vázquez, le respaldarían si decidía repetir como cabeza de lista a las municipales. “Solo faltaría, en principio, que yo diga si quiero presentarme o no”, dijo entonces.
Postigo apuntó en verano que desvelaría su decisión en septiembre. Después lo aplazó a finales de octubre. Ahora ya no marca fechas. Ciertamente, quien fuera presidente de la Cámara de Comercio ha argumentado, en repetidas ocasiones, que el tiempo que debe dedicar a su actividad empresarial le hace dudar sobre su futuro en el mundo de la política. Quizá no sea solo eso.
El empresario cuenta con la protección, apoyo y amparo del presidente del PP de Segovia y de la Diputación Provincial, Francisco Vázquez. Sin embargo, a nivel regional, este respaldo no es tan nítido. “A Jesús [Postigo] le aprecia mucha gente en el partido, pero no es ese líder carismático, en la cúpula del PP de Castilla y León no despierta grandes entusiasmos”, indican otras fuentes consultadas.
En las últimas manifestaciones públicas de Postigo al respecto, el dirigente popular confiesa que “le encantaría” ser el candidato, aunque al mismo tiempo matiza que no sabe si va a poder cumplir su deseo, dejando entrever que la dedicación que exige su empresa podría impedírselo. A su pesar.
Ésta puede ser una razón, pero no la única. Ese presunto desapego de los altos dirigentes regionales del partido, y, sobre todo, las encuestas que no le son muy favorables, alimentan las dudas en el seno del PP sobre si Postigo es realmente una opción ganadora.
Otras fuentes especulan con que Postigo aceptaría una nueva carrera electoral por la Alcaldía si recibiera del partido una ‘compensación’, como integrar la lista del PP al Senado, sabedor de que la tendencia que marcan las últimas encuestas le relegan de nuevo a la oposición. Aquí puede estar la clave.
Dos ‘fotos fijas’, esto es, dos encuestas, encargadas por socialistas y populares, pueden aclarar el actual escenario de silencio que reina en el PP sobre el nombre de su candidato, llamado a pugnar por el bastón de mando de la capital con la socialista Clara Luquero.
La más reciente fue encargada por el PP y la elaboró la consultora Sigmados, con motivo de los primeros cien días en la Alcaldía de la sucesora de Arahuetes. El sondeo fue entregado en el mes de julio a los populares, que la recibieron como un auténtico jarro de agua fría.
La encuesta, a través de entrevistas telefónicas, otorga, en proyección de escaños, 13 concejales al PSOE, 10-11 al PP, entre 0 y 1 a Podemos y entre 0-1 a IU, mientras que el sondeo apunta que UPyD cosecharía algo más de un 4%, esto es, se quedaría a las puertas de lograr un concejal en la cámara municipal. En sintonía con la caída de voto que se percibe a nivel nacional, UPyD podría quedarse fuera del Ayuntamiento, cuando la formación magenta, que volverá a presentar como candidata a Luciana Miguel, aspiraba hasta hace muy poco a lograr entre cuatro y cinco escaños, sacando rédito electoral de la batalla que libra en los tribunales para esclarecer las retribuciones millonarias de directivos de la extinta Caja Segovia.
Lo cierto es que la marcha de Arahuetes y la entrada de Luquero no parece haber restado músculo al PSOE. Los datos de la encuesta encargada por el PP se sitúan en la misma línea de la que contrató unos meses antes el PSOE.
Los socialistas encargaron el sondeo cuando aún Arahuetes no había anunciado su marcha “por motivos personales”. Se realizó en el mes de enero y la ‘fotografía’ tampoco fue muy favorable a los populares. El PSOE obtenía entre 12 y 13 escaños, el PP entre 10 y 11, IU entre 0 y 1 y UPyD entre 0 y 1. Entonces no había llegado aún el terremoto de “Podemos”, que se produciría en las elecciones europeas del mes de mayo.
La diferencia entre una y otra encuesta, en cuanto a los resultados para PSOE y PP no dista demasiado. La diferencia es que en la última, la de julio, UPyD pierde terreno a favor de Podemos.
Sin embargo, la formación que lidera Pablo Iglesias no se presentará, en principio, a las municipales con sello propio, aunque, en todo caso, podría apoyar candidaturas de convergencia, como la que podría representar “Ganemos”, en la que también se integrarían IU o Equo, entre otras formaciones.