El carnaval llega hoy a su final, pero la localidad ha disfrutado de todo un fin de semana y dos días de fiesta, color y disfraces. Los niños han sido los protagonistas en la mayoría de actos, sobre todo en los del lunes y el martes. El polideportivo municipal se dispuso con todo lo necesario para disfrutar de la gran fiesta de carnaval típica del lunes y el martes.
El grupo de monitores de la Concejalía de Cultura fue el encargado de supervisar todas las actividades que se organizaron para las tardes. El espacio se dividió en tres para mayor disfrute y seguridad de todos los niños. Por un lado, la mitad de la pista central se dispuso para juegos de los más mayores; por otro, la otra mitad estuvo acondicionada con mesas para realizar talleres de máscaras con los más pequeños, y con juegos populares. Para los de menor edad también se colocó una zona en la que los padres pudieron disfrutar con sus hijos. Un Dj amenizó la tarde con todo tipo de música y después, una de las monitoras realizó coreografías con los niños, logrando la participación de casi todos los mayores.
La diversión quedó patente en los pequeños, que gozaron de tres horas de fiesta durante dos días, con todo lo necesario para ellos. Finalizan así unos carnavales muy fríos, como es costumbre, pero con grandes momentos, que servirán como recuerdo hasta los del próximo año, esperando que el desfile no lo frene la nieve.
