El Gobierno no compensará a los pensionistas por la desviación de precios de este año ante la «difícil» situación económica y la prioridad de seguir avanzando en la reducción del déficit público, según han anunciado este viernes la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y la ministra de Empleo, Fátima Báñez.
Tanto la vicepresidenta como la ministra han afirmado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el Ejecutivo «no puede» asumir una compensación a los pensionistas del 1,9%, que es la diferencia que media entre la subida aplicada este año (1%) y el IPC interanual de noviembre, cuyo dato adelantado se ha situado en el 2,9%.
Por este motivo, el Gobierno ha decidido suspender la compensación en el ejercicio 2012 exigida por la ley «porque es el año más duro de la crisis», según ha indicado la ministra, que ha explicado que esta medida se ha incluido en el Real Decreto-ley de medidas de consolidación y garantía del sistema de la Seguridad Social aprobado este viernes por el Gobierno.
La vicepresidenta y la ministra han informado además de que las pensiones subirán, con carácter general, un 1% para el próximo año, tal y como estaba previsto en los Presupuestos Generales del Estado, salvo las inferiores a 1.000 euros mensuales, que se incrementarán un 2%. El coste global de la subida será de 1.513 millones de euros, según Báñez.
La titular de Empleo ha reconocido que se trata de una de las decisiones «más difíciles y dolorosas» que ha tenido que tomar el Gobierno, pero ha añadido que se trata de una medida «responsable», con la que el Ejecutivo sabe que está pidiendo un «esfuerzo adicional» a muchos pensionistas que se han convertido en la «columna vertebral» de la economía familiar.
