Enero será el mes elegido para que el nuevo Catálogo de Servicios Sociales de la Junta, que fue aprobado ayer por el Consejo de Gobierno, entre previsiblemente en vigor. Así lo aseguró la consejera de Familia, Milagros Marcos, quien afirmó que traerá un “cambio radical” ya que pasará de las tradicionales prestaciones estancas a un servicio “a la carta” y “absolutamente dinámico” orientado a las verdaderas necesidades de los ciudadanos que, hasta la fecha, se tenían que adaptar a los servicios existentes.
Marcos destacó también la importancia de este “instrumento pionero” que dará capacidad de participación y de decisión al usuario sobre el tipo de servicio que necesita que, además, podrá variar. Entre sus novedades destaca el reconocimiento de la figura del profesional de referencia además de la elaboración de planes de vida de la persona y de planes de intervención.
El catálogo establece 109 modalidades de prestaciones que, de forma única o combinada, dan respuesta a diez grandes grupos de necesidades como cuidados básicos, alimentación, autonomía personal, movilidad, inclusión social o necesidades básicas de subsistencia, entre otras. De ellas, el 78% (85) no tendrá aportación por parte del usuario.
Además, identifica un grupo como prestaciones esenciales (58 modalidades), que serán garantizadas como derecho subjetivo para evitar la existencia de colectivos en una situación de riesgo o de exclusión social. Más de la mitad se prestarán, por tanto, de forma obligatoria y estarán garantizadas públicamente, con independencia del nivel de necesidades o del índice de demanda existente.
La consejera garantizó así que este nuevo modelo de atención basado en un “usuario único”, ofrece una “respuesta social integral, flexible y personalizada” en función del ámbito de necesidad y dentro del contexto familiar y comunitario, “nadie se quedará sin prestación por carecer de recursos económicos”.
“No se trata de una mera enumeración de recursos, prestaciones sociales e intensidades”, aclaró Marcos, quien presentó este catálogo como una “herramienta viva” que sistematiza las prestaciones sociales, detalla las intensidades y compatibilidades y permite al profesional de referencia contar con una visión global de las necesidades de la persona para establecer, en colaboración con el usuario y su familia, “qué prestación o conjunto de prestaciones necesita y cuál es la intensidad adecuada en cada instante”.
Equidad
En este sentido, Marcos puso el ejemplo de una persona en situación de Dependencia que hasta ahora debía optar por elegir un servicio, bien acudir a un centro de día con un horario rígido, contar con ayuda a domicilio, con asistente personal o con un servicio de autonomía personal. “Con el nuevo catálogo, en cambio, podrá disfrutar de una combinación de horas, de días y de servicios”, precisó.
Para establecer esa ruta de atención, el profesional de referencia dispondrá de dos documentos paralelos, uno que mide las necesidades y otro que establece las prestaciones e intensidades que mejor responden a esa realidad. Ambos ficheros estarán abiertos a la incorporación en un futuro de nuevas prestaciones.
El profesional marcará una necesidad u otra según corresponda y, a continuación, analizará de entre ocho grandes grupos cuál de las modalidades de prestaciones definidas en el catálogo ofrece la respuesta necesaria.
El decreto que da forma a este catálogo garantiza también la equidad territorial, “de tal forma que cualquier persona resida donde resida tendrá accesos similares”, aseveró la consejera, quien añadió que contempla la coordinación con otros ámbitos, como el educativo, el sanitario o el empleo, para garantizar esa atención integral.