El Balonmano Nava compitió hasta el final frente a otro de los equipos que apuesta por jugar el play off de ascenso a Liga Asobal como es el Alarcos, pero el hecho de estar prácticamente durante todo el encuentro por detrás en el marcador, más un par de exclusiones prácticamente consecutivas cuando el choque parecía más igualado, dejaron sin opciones a los de Álvaro Senovilla, que continúan en puestos de permanencia pese a la sorprendente victoria del Cisne en la cancha del MMT Seguros Zamora.
De salida, quiso el técnico navero poner en complicaciones la circulación de la bola del Alarcos, metiendo a Guille Campillo como avanzado en el 5:1, aunque el resultado fue desigual, puesto que los espacios que se quedaron en la defensa fueron bien aprovechados por Brian Negrete para desdoblarse al pivote, y crear más de una complicación. Aún así, el ataque del conjunto segoviano se mostró muy acertado en los primeros compases, con Campillo amenazando desde los nueve metros, y Carlos Villagrán fijando bien a la defensa para dejar a Isma Juárez el espacio suficiente para que éste entrara desde el extremo.
El Alarcos jugaba de manera relativamente plácida en ataque, con Nelson Espino y Jesús Herrero liderando al equipo en el aspecto realizador, pero tenía problemas a la hora de replegar, porque el Viveros Herol llegaba con velocidad a zona de ataque, y Bruno lograba culminar un buen número de ocasiones. De esta manera, a diez minutos para el final, el 10-10 que señalaba el electrónico dejaba claro lo que estaba siendo el partido.
Isma Juárez mandó al palo un contragolpe claro, y este hecho vino a suponer el principio de la reacción local, que elevó su nivel defensivo lo justo para que el Viveros Herol comenzara a atascarse a la hora de atacar el marco de Jorge Villamarín, en cada acción un poco más acertado, y rápidamente el cuadro manchego volvió a alcanzar los dos goles de renta al descanso, que se convirtieron en tres en los primeros compases de la segunda parte.
Con un partido tan cerrado como el que se había planteado en el primer tiempo, los tres goles de diferencia parecían una renta importante. Pero en balonmano estas diferencias suelen representar bastante poco, y un par de errores ofensivos de los locales, unidos a los tantos de Guille Campillo y de Darío Ajo, devolvieron al electrónico la igualdad que había presidido el choque durante la práctica totalidad de los minutos, con un 20-20 que dejaba el partido ‘a estrenar’ con poco más de 20 minutos por disputarse.
Pero en ese momento llegaron un par de acciones que iban a decidir el choque, ya que el Viveros Herol Nava vio cómo Guille y Darío eran excluidos, por los que se pasó cuatro minutos prácticamente consecutivos en inferioridad numérica, un hecho que ante un rival del potencial ofensivo del Alarcos terminó siendo demoledor, ya que los locales volvieron a adquirir tres goles de renta (24-21). De nuevo le tocó al conjunto segoviano remar contra corriente, en esta ocasión con menos tiempo para hacerlo, pero de nuevo los visitantes se metieron de lleno en el partido gracias a los goles de Carlos Villagrán y de Bruno Vírseda.
Sin embargo, hubo una constante en todas las ocasiones en las que el equipo navero estuvo cerca del empate en este tramo final del choque, y fue que, pese a la cercanía en el marcador, en ningún momento logró la igualada, y este hecho le terminó pesando como una losa, porque el Alarcos siempre atacaba para poner los dos goles de renta. Esa presión para los segovianos les terminó haciendo mella en los últimos minutos, en los que el conjunto de casa logró la mayor diferencia del partido, con cuatro goles de distancia que se antojan demasiados para los méritos de uno y otro equipo.