Como viene siendo habitual en los últimos años, la Rondalla ‘Taller Cultural de Fuentepelayo’ dio un tono musical y festivo a los usuarios de la Residencia de Personas Mayores de Fuentepelayo. En la tradicional Cabalgata de Reyes que coordina magistralmente la Asociación de Madres y Padres del colegio de la localidad en colaboración con el ayuntamiento de la villa, se incluye una especial atención a las personas de mayor experiencia del pueblo.
En el preámbulo de la Cabalgata, ya se da por sentada la presencia de los Magos de Oriente en la Residencia de Mayores de la localidad con el fin de entregar a los residentes sendos regalos personalizados que provienen del propio ayuntamiento. En esos momentos tan emotivos suenan las canciones populares ofrecidas por el grupo de plectro del Taller Cultural e Fuentepelayo, que son acompañadas por los propios residentes y por sus familiares, y por las trabajadoras de la Residencia.
En un segundo acto, a los componentes de la Rondalla se les suman las voces de los miembros del Grupo de Canto Coral Polifónico de la asociación, más la improvisada y brillante aportación de los tres Reyes Magos y de todo su séquito real para interpretar villancicos tradicionales. Con más amor que nunca se interpretaron al unísono los célebres: ‘Los peces en el río’, ‘Ya vienen los Reyes’, ‘Campana sobre campana’, entre otros muchos. Son momentos de especial ternura en los que se entremezclan la evocación de momentos ya vividos con mucha anterioridad por los residentes y de esperanza en el futuro para el resto.
El objetivo de acompañar a las Personas Mayores a través de la implicación de las asociaciones, colectivos artísticos, instituciones municipales y el voluntariado, es un acto que deja bien a las claras el espíritu solidario que siempre acompaña al vecindario de la villa. Durante más de una hora se logra establecer un vínculo de hermandad intergeneracional. En ese tiempo se intenta crear un cordón umbilical entre los jóvenes y mayores. Por suerte, en este encuentro se logra en buena medida que la sonrisa vuelva a quienes ya hicieron el recorrido de la Cabalgata mucho antes que los demás.
