La Educación como pilar básico y esencial de la sociedad para el desarrollo personal, profesional y moral. La psicóloga María Jesús Álava Reyes, autora de La inutilidad del sufrimiento, y Susana Aldecoa, directora del Colegio Estilo de Madrid, presentaron ayer su libro La buena educación, editado por La Esfera de los Libros, que alerta sobre la «preocupante situación de la Educación en España», lo que, a su juicio, conducirá al fracaso escolar y también emocional de la sociedad.
Las autoras pretenden concienciar con esta obra sobre la importancia de la «buena educación» para el desarrollo armónico de las personas. Álava y Aldecoa, hija de la conocida maestra y pedagoga Josefina Aldecoa, defendieron que enseñar desde valores como la libertad y el compromiso permite convertir a los niños en adultos felices. La Educación, apuntaron, «es un proceso que no termina nunca», como afirmó Josefina Aldecoa, fundadora también del Colegio Estilo, que se rige por los principios de la Institución Libre de Enseñanza.
«O levantamos las alarmas o vamos al fracaso, no solo escolar, sino emocional», denunció la conocida psicóloga. En su opinión, los niños españoles no están recibiendo una enseñanza integral ni los poderes públicos han puesto el foco en lo mejor para ellos. «Las Administraciones siguen sin dar importancia a la Educación», denunció María Jesús Álava. También subrayó que «los niños son los más débiles de nuestro entorno y en los últimos 10 y 15 años han fracasado muchos modelos educativos».
«Hasta que los padres no sean conscientes no podremos superarlo, no le estamos dando relevancia», añadió la coautora de esta nueva publicación. Además, criticó que «nunca los progenitores se han preocupado tanto por esta materia y nunca han estado tan despistados». Según señaló, el 40 por ciento de los jóvenes acuden al psicólogo porque no saben enfrentarse a la realidad. «Son más influenciables, más infelices y más inseguros que antes», añadió.
¿Y cuál es la receta? Álava y Aldecoa defendieron la necesidad de recuperar principios básicos como «autodisciplina, motivación, placer de descubrir o capacidad de convivencia». En su opinión, es urgente establecer directrices para aprovechar el potencial de cada alumno y desarrollar su inteligencia, estableciendo también límites y facilitando los recursos que faciliten a los niños su futuro crecimiento como personas.
Las autoras de La buena educación son amigas desde hace más de 30 años y afirman que la idea de publicar un libro a medias surgió en homenaje a la figura de la reconocida educadura y fundadora del colegio en 1959, Josefína Aldecoa, una vez que ésta falleció.
La educadora defendió siempre que «normalizar la diversidad era posible», dijo su hija.
En su centro, que sigue los principios de la Institución Libre de Enseñanza, el arte sigue siendo asignatura fundamental desde los tres años. Todo ello sin libros de texto y con una ratio media de alumnos por clase de entre 20 y 24, hasta un tope de 25, lo que Susana Aldecoa considera «razonable», porque permite a los profesores realizar un seguimiento individualizado de cada alumno, a la vez que el grupo resulta «estimulante» para ellos. En su opinión, clases con hasta 35 estudiantes no son adecuadas porque no permiten al profesor «tutelar» al niño.
Además, la directora considera que ahora es más necesario «ajustar y definir las leyes actuales antes que continuar cambiándolas». En relación a la educación de hoy en día, Aldecoa señaló que la situación exterior contagia el ambiente de los centros.
