La aparición de numerosas franquicias en el sector de la odontología será uno de los temas que se aborde hoy en las Jornadas de Odontología Legal y Forense que se celebran en Segovia. En este sentido, el presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Segovia, Alejandro de Blas Carbonero, uno de los organizadores del encuentro, afirmaba ayer que “el problema es que esto es un negocio”. “¿Cómo se puede ofrecer un servicio más barato?, o con peor calidad o pagando menos al trabajador. Franquicias hay muchas, y su función es ganar dinero, pero, hay muchos dentistas que no ganan ni 1.000 euros al mes, después de una licenciatura”, apuntaba.
Alejandro de Blas asegura que la sanidad da un porcentaje grande de ganancias. “Como la construcción ahora no da nada, pues se invierte en educación y sanidad. No es ilegal, ya que uno puede comprar una clínica y poner a trabajar a un dentista. En algunos casos los dueños son bancos, y dependiendo del gerente, los profesionales viven mejor o peor, porque en algunos casos funcionan como comerciales, al imponerles en su trabajo que vendan tratamientos”, explica.
Como consecuencia de esta situación, los odontólogos aconsejan a los ciudadanos acudir a un profesional de confianza. “Nosotros informamos para que se busque un dentista colegiado, con su nombre a la vista”, señala.
El presidente de los odontólogos segovianos admite que la crisis también está afectando al sector, y en último término a la salud bucodental de los ciudadanos. “Antes la gente iba a hacerse dos revisiones anuales al dentista, y ahora, a lo mejor, van cada dos años. Es un problema gordo para la producción de enfermedades, porque al final es más caro. La sanidad que tenemos en España es gratuíta, pero tiene un coste que tenemos que pagar todos”, apunta. De Blas Carbonero insiste en que “la gente vaya a donde quiera, pero que se asegure un poco de quien le está tratando”.
