La Gerencia Regional de Salud ha ordenado a los equipos directivos que den «absoluta prioridad» al cumplimiento de la previsión del gasto corriente y de personal y ha marcado como reto a los profesionales el control de la factura farmacéutica para que no sobrepase el presupuesto asignado a cada área de salud.
Para ello, ha diseñado una batería de medidas que contempla mejoras en la prescripción, rebajas en las compras de suministros, la revisión de las derivaciones de pacientes a otras comunidades y el establecimiento de una contabilidad analítica en los 14 hospitales de la red pública.
Esta cuestión es «absolutamente prioritaria» en el Plan Anual de Gestión, que también promueve un cambio en el servicio de salud para adaptarlo al nuevo modelo de atención. Por tanto, Sanidad redoblará sus esfuerzos para evitar desviaciones en el gasto, una tarea en la que pretende implicar de manera especial a gestores y profesionales. El objetivo es que no se ‘salten’ el presupuesto, lo que generaría una nueva deuda con proveedores y déficit público.
En ese sentido, Sacyl implantará en todas las gerencias la aplicación Saturno, que centraliza las compras y que permite un mayor margen de negociación en los precios y primará las contrataciones de suministros sanitarios a un precio menor al del acuerdo marco. También, apostará por la racionalización de los medios diagnósticos y terapéuticos. Así, analizará la selección de técnicas y monitorizará el uso de medios diagnósticos del catálogo de Primaria.
Otro de los ejes que guiará la gestión en 2013 será la búsqueda de la eficiencia. Para ello, Sacyl vigilará el cumplimiento de la programación de operaciones, pruebas o consultas, las citas reprogramadas e intervenciones suspen- didas y se evaluará la utilización de quirófanos en la jornada ordinaria. También, analizará el porcentaje de pacientes necesarios para contar con servicios de radioterapia o de diálisis peritoneal y realizará un análisis comparativo por centros de las estancias hospitalarias para un mismo proceso.
Sacyl prevé realizar este año 212.834 intervenciones quirúrgicas, de las que el 47,91 por ciento serán de forma ambulatoria (sin ingreso), y atender más de un millón de urgencias hospitalarias y 4,6 millones de consultas externas. A ellos se sumarán los casi 200.000 pacientes que pasarán por los hospitales de día.
Práctica clínica
La Gerencia también pretende mejorar la efectividad de la práctica clínica, para lo que propone seguir con los reingresos urgentes por infarto agudo de miocardio o por descompensación de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o tras una cirugía mayor ambulatoria. De la misma forma, Sacyl confía en reducir la mortalidad intrahospitalaria, para lo que se apoyará en indicadores vinculados a neumonía, accidentes cerebro vasculares, infarto o fractura de cadera.
Por otra parte, se evaluará la cobertura o los resultados de 13 procesos asistenciales vinculados con el diagnóstico de la diabetis mellitus tipo II o del cáncer de mama, la vacunación infantil, la obesidad entre los jóvenes, los cuidados paliativos, el tabaquismo o la violencia de género.
Información clínica
Una de las claves para transformar la estructura de Sacyl es la mejora de la trazabilidad de la información clínica, con la implantación de la historia clínica electrónica. Al respecto, este año se avanzará en la adaptación del sistema al nuevo modelo de crónicos y se potenciarán las interconsultas entre profesionales de Primaria y Especializada -se prevén casi un millón-, además de mejorar la derivación de pacientes a hospitales.
Finalmente, se estudiarán 26 procesos quirúrgicos potencialmente ambulatorios para analizar sustituciones de intervenciones. Además, se apostará por la continuidad en paliativos, dependencia y psiquiatría, para lo que desplegará un programa de psicoeducación de familiares de personas con trastornos mentales.
