En agosto del año pasado, la presión de los mercados colocó a la prima de riesgo española en su récord histórico. El diferencial trajo de cabeza, un día sí y otro también, a políticos, inversores, brokers y asesores de Bolsa al alcanzar los 638 puntos. La rentabilidad del bono a 10 años respecto al alemán llegó a superar el 7%. A su vez, el selectivo perdió por primera vez desde 2003 los 6.000 enteros, y el fantasma del rescate amenazaba a diario con hacer acto de presencia.
Doce meses después, y sin lanzar las campanas al vuelo, la situación ha cambiado para respiro general. La prima de riesgo oscila entre los 250 y los 265 enteros. De hecho, el pasado viernes, tras unos días de discretas subidas y bajadas, cerró en 253 puntos con la rentabilidad en el 4,466% y, según los expertos, el riesgo país seguirá moderándose en los próximos meses a pesar de los repuntes registrados en las últimas jornadas, aunque es difícil que acabe el año por debajo de los 200 puntos básicos, como estima el Gobierno.
Así lo aseguran diversos analistas que achacan las últimas subidas del indicador a la incertidumbre generada por algunos acontecimientos internacionales ante la pausa del mercado nacional.
De hecho, creen que las dudas que generan la retirada de estímulos por parte de la Reserva Americana (Fed) y el eventual tercer rescate griego cobran mayor importancia ante la falta de actividad en España.
En concreto, el subdirector de la mesa de deuda pública de Ahorro Corporación, Javier Casal, ve «muy poca actividad» nacional, aunque admite que la tasa de morosidad que publicó hace unos días el Banco de España fue «jarro de agua fría», al arrojar un máximo histórico del 11,6% en junio.
Tras los repuntes de los últimos días, Casal prevé que el mercado se mantendrá un tiempo «prácticamente plano», de forma que el riesgo país se moverá entre un mínimo de 250 enteros y un máximo de 270. En septiembre, en cambio, volverá a moderarse, aunque es difícil que se sitúe por debajo de los 200 puntos. «Eso va a costar muchísimo», señaló el economista, tras asegurar que esa cota no se alcanzará hasta que los datos macroeconómicos se asienten, por lo que habrá que esperar a principios o mediados de 2014.
En esta misma línea se manifestó Fernando Hernández, director de gestión de Inversis, quien, en su opinión, la prima seguirá moderándose en las próximas semanas, aunque consideró «complicado» que alcance el nivel que dice el Ejecutivo antes de 2014.
Según él, podría acercarse a los 215 enteros en los mejores días, pero es «improbable» que se sitúe por debajo de los 200 mientras la deuda siga creciendo. Hernández también señaló que la ausencia de datos macro están detrás del ligero repunte en los últimos días, pero descartó la posibilidad de fuertes tensiones en los indicadores como el verano pasado.
Según el experto de Inversis, es lógico que el mercado se tense un poco tras registrar buenos resultados, pero lo importante es que el Viejo Continente ya no es, en absoluto, un foco «desestabilizante».
Por su parte, el economista de XTB Daniel Álvarez coincidió con Hernández en que será poco probable que se registre nuevos máximos en la prima si los datos macro se van consolidando en el futuro, aunque no descartó pequeños repuntes si la Fed no transmite adecuadamente la necesidad de retirar los estímulos económicos.
A pesar de la posibilidad de que se produzcan ciertas alzas en el futuro, Álvarez cree que el riesgo país se moderará en los próximos meses e, incluso, fue más allá al ver «posible» que se quede por debajo de 200 enteros, aunque remarcó que se trata de un escenario «muy poco seguro».
