La Escuela Segoviana de Socorrismo (ESS) se reitera en la postura que lleva defendiendo desde hace años: esté autorizado o no, el baño en el Pontón es un hecho y es necesario adoptar medidas cautelares para minimizar los riesgos que esto supone.
La organización lleva desde 1993 promoviendo la seguridad en el embalse. Los socorristas aseguran que el cruce de opiniones sobre el tema que se produce después de desgracias como la del día 18 puede ser positivo, pero que en cualquier caso la situación requiere una actuación urgente y práctica. “Sea de quien sea la competencia, es necesario agilizar los plazos, no esperar a agosto”, reiteran desde la ESS. Y es que no está claro a quien le corresponde prohibir o autorizar el baño: el Ayuntamiento del Real Sitio no lo autoriza, pero desde la Subdelegación del Gobierno se afirma que no puede prohibirse.
En opinión de los socorristas, la cuestión económica está muy presente en el problema. Creen que hacen falta estudios técnicos que aporten datos fiables, y que la seguridad del baño en el Pontón es un problema de regulación, recursos y planificación de medios, zonas y servicios, en definitiva, voluntad y dinero. Afirman que el servicio de socorrismo con el que contó el pantano en los veranos de 1996 y 1997 funcionó adecuadamente, pero no se pudo mantener por falta de recursos. Y aseguran que “abrir posibilidades de desarrollo económico y humano ligadas a la utilización, en un marco regulado, de las potencialidades del entorno, puede ser un impulso nada desdeñable”.
Su opinión difiere de las declaraciones que hizo tras el último accidente el alcalde de San Ildefonso, José Luis Vázquez, que abogó por reforzar los medios para impedir el baño.
Sin embargo, el análisis de los socorristas de Segovia sobre el embalse del Pontón Alto pretende ser exhaustivo, y no excluir ninguno de los posibles puntos de vista. No quedarse en la defensa de la utilización de un entorno natural privilegiado, sino también tener en cuenta, por ejemplo, las referencias a la prohibición por tratarse de un agua destinada al consumo humano.
Y es que, según afirman, su interés por conseguir una regulación obedece en primer lugar al deseo de conseguir un baño más seguro. Por eso llevan desde 1995 poniendo en marcha iniciativas en ese sentido. “Siempre hemos intervenido en la medida de nuestras posibilidades, hasta donde entendemos que llega nuestra responsabilidad”, aseguran.
La primera acción consistió en el estudio técnico “Plan de Seguridad del Pontón Alto”, que fue el que motivó la incorporación del servicio de socorrismo activo en el embalse en 1996 y 1997.
La más reciente se pondrá en marcha en los próximos días, la campaña informativa y preventiva “Pon todo de tu parte”. Se trata de una iniciativa “dirigida a concienciar a los usuarios sobre el baño seguro en el embalse, y, a través de la presencia de socorristas uniformados, recoger y atender las dudas y sugerencias, y crear un sentimiento de prevención y prudencia”, en palabras de los representantes de la ESS.
Cinco personas han fallecido ahogadas en el Pontón Alto desde que se puso en servicio en 1995, y muchas más han sufrido diversos incidentes acuáticos. Los diferentes actores implicados proponen soluciones para evitar más desgracias, y la ESS se pronuncia de forma clara: “es necesario una regulación amplia, que tenga en cuenta todos los aspectos que la sociedad segoviana reclama”.
