La recesión o crisis económica podría haber tocado fondo en la provincia de Segovia, a tenor de las opiniones de los empresarios segovianos recogidas por el Observatorio Socioeconómico de Segovia, según las cuales existe una ralentización en la caída de la actividad económica.
Según los profesores que han dirigido las encuestas, realizadas en la capital y la provincia, el empresariado “sigue viviendo una situación recesiva, aunque se evidencia una ralentización en la caída de su actividad”, aseguró Luis Miguel Estirado, director de la investigación entre los empresarios.
En esta línea dijo que se incrementa el porcentaje de empresas que prevén estabilizar sus plantillas, lo que hará que no aumente el nivel de paro en la provincia. Además, la encuesta revela que los valores de las distintas variables se aproximan lentamente hacia una posición de estabilidad.
De este modo se concluye que el resto actual se centra en lograr recuperar la senda positiva a través de una mejora de la competitividad de las empresas, así como de una política activa de apoyo a la empresa.
Entre las conclusiones del estudio se recoge también que a lo largo de los últimos años se lleva advirtiendo de la existencia de un porcentaje de empresas próximo al 20 por ciento que, de forma recurrente muestran “evidentes signos de debilidad”. Ello significa, a juicio de los responsables del Observatorio, que la crisis “está provocando la desaparición de un importante porcentaje del escaso tejido empresarial segoviano”.
El Observatorio Socioeconómico, organismo formado por las principales instituciones públicas segovianas, también pulsó la opinión de los consumidores, quienes argumentan que el momento actual no es adecuado para realizar importantes compras domésticas. Son cada vez más los que hacen compras por necesidad.
Sobre la evolución de la economía en el último año, continúa dominando la visión pesimista de los segovianos, y en lo relativo al futuro, “se muestra un notable aumento en el pesimismo”, aseguró Nélida Arranz, responsable de la investigación sobre los consumidores.
En lo relativo a la evolución futura de la economía, se ha percibido un aumento en el pesimismo. Así, quienes opinan que la economía general irá peor (27%) o mucho peor (15%) los próximos doce meses, aventajan en 26 puntos a los que estiman que mejorará en alguna medida (16%).
Los encuestados en Segovia capital demuestran un mayor pesimismo ante esta cuestión, al igual que en el trimestre anterior.
En las previsiones de ahorro también se percibe la mala situación económica. La respuesta más escogida sigue siendo la de aquellos que dicen ahorrar un poco (39%). La segunda más elegida es la de quienes dicen gastar lo que ganan (33%). Se reducen aquellos que dicen estar en disposición de ahorrar un poco o bastante (44% frente al 48% del trimestre precedente).
Servicios y comercio esperan un repunte
En el análisis que ha realizado el Observatorio Socioeconómico se recoje que algunos sectores se encuentran mejor situados que otros en lo que respecta a las expectativas de futuro. En este sentido se han comprobado “resultados altamente negativos en la construcción, la industria y los transportes” El resto presenta un pesimismo más moderado, destacando la hostelería que vivió “una ligera mejora en sus ventas durante los meses pasados”
Respecto a las previsiones, los datos arrojan valores menos negativos que en los últimos meses. Pero destacan la construcción y el transporte, que presentan un mayor pesimismo mientras que los servicios y el comercio “esperan un repunte en su cifra de negocios a lo largo de los próximos meses”.
