El inglés Lewis Hamilton (Mercedes) consiguió ayer la victoria en el Gran Premio de España, por delante de su compañero de equipo Nico Rosberg y del Red Bull de Daniel Ricciardo, para lograr por fin su primer triunfo en Montmeló, hacer un póquer de victorias y firmar ambos el cuarto doblete seguido para la escudería alemana.
El británico firmó su cuarto triunfo de la temporada que le permitió alzarse a lo más alto de la clasificación general del Mundial, con tres puntos de ventaja sobre su compañero de escudería.
Por su parte, el español Fernando Alonso (Ferrari) concluyó sexto, por delante de Kimi Raikkonen, al que adelantó a falta de dos vueltas para cruzar la bandera a cuadros, ganando así un lugar respecto a la parrilla de salida, en una prueba en la que mostró su magia cuando pudo, pero en la que, de nuevo, su ‘cavallino rampante’ no respondió como le habría gustado.
En una carrera con dos únicos abandonos y sin grandes pugnas, casi toda la atención estuvo puesta en el duelo entre los dos Mercedes, pues Nico Rosberg luchó por la victoria y por retener el liderato hasta el final, entrando a únicamente seis décimas de Hamilton, que aguantó la posición.
Con este doblete ya van cuatro para las ‘flechas de plata’, de forma consecutiva desde Malasia. Y es el cuarto triunfo seguido de Hamilton, pese a que el inglés no acabó en la cita inaugural de Australia, propicia que la lucha entre ambos sea mucho más igualada.
El campeón de 2008 vivió una fiesta completa. Solo en algunas vueltas sufrió por aguantar la cabeza, virtualmente perdida solo en sus entradas al garaje para cambiar neumáticos. Pese a que Rosberg marcó el mejor registro en la primera parada de su rival, éste se la devolvió con el juego nuevo de gomas blandas, y recuperó la iniciativa para ya no dejarla ir más.
Eso sí, los últimos giros fueron una rebaja constante de tiempo entre ambos, pero con el inglés seguro de sus posibilidades, controlando que el germano no pudiera hacer uso del DRS. Por detrás, ya a 49 segundos, entró Daniel Ricciardo, que le ganó la batalla al vigente campeón del mundo y a un sorprendente Valtteri Bottas.
Carrerón de Vettel
De hecho, el finlandés fue quinto y salía cuarto, con una carrera de mérito para el de Williams. Solo se vio superado al final por un Sebastian Vettel que, partiendo decimoquinto tras la penalización por cambiar la caja de cambios de su Red Bull tras la calificación, hizo un carrerón para acabar ganando 11 posiciones y quedarse únicamente a menos de medio minuto de su compañero.
Vettel, junto a Alonso, fueron los únicos pilotos del ‘Top 10’ que fueron a tres paradas, con el resto de pilotos haciendo únicamente dos a lo largo de las 66 vueltas de este GP de España. No le fue bien al español su estrategia en busca de un podio que realmente fue «imposible» como ya predijo. Necesitaba una buena salida y no ganó ninguna posición, una buena estrategia y perdió en ‘boxes’ lo que había conseguido sobre el asfalto, con dos adelantamientos de mérito, y no tuvo ayuda ajena en una carrera muy tranquila.
Así, nada de pensar en revalidar el triunfo del pasado año, pero mejoró una posición en meta respecto a la parrilla y sumó ocho puntos más a la espera de encontrar mejoras que realmente hagan del Ferrari un coche competitivo.
Cabe destacar que el asturiano fue el último de los pilotos no doblados por los Mercedes. El séptimo, su compañero Kimi Raikkonen, fue doblado en la penúltima vuelta por un Hamilton y un Rosberg que iban enfilados hacia la bandera a cuadros, que finalmente vio primero el británico para lograr acabar con el gafe en Cataluña, conseguir un póquer de victorias seguidas en este campeonato que tiene color plateado y auparse al liderato.
