El VIII Concierto de Pasodobles Taurinos, protagonizado por la Banda Municipal de El Espinar, ha sido uno de los actos ‘fuertes’ programados desde el Ayuntamiento de El Espinar para las fiestas de la Virgen y San Roque, que finalizaron ayer. El parque Cipriano Geromini se quedó pequeño para acoger al público que quería presenciar este concierto de pasodobles, en una fantástica noche calurosa. Ni siquiera la ampliación del número de sillas, de 500 a 700, fue suficiente. Sentados o de pie, cerca de un millar de personas acudieron a un espectáculo musical que merecía la pena.
Por lo que respecta a la jornada de ayer, los actos centrales tuvieron lugar por la mañana. Además de la procesión tuvo lugar la renovación del voto a San Roque, en memoria de la peste de 1599. Por otra parte, y como ya es costumbre, a la finalización de la misa se procedió a la bajada de la cortina pintada por Alonso Sánchez Coello para su exhibición. Se trata de una sarga del siglo XVI realizada por el pintor valenciano Sánchez Coello (1533-1588) que se expone durante la Semana Santa y la segunda quincena de agosto, para mantener su estado de conservación.
Ya por la tarde, y cerrando el programa de fiestas tuvo el espectáculo de la Danza del Vientre, celebrado para recaudar fondos con los que ayudar a los damnificados por el terremoto en la localidad murciana de Lorca.