La brillante victoria del Segovia Futsal sobre el Levante Dominicos el pasado fin de semana hizo olvidar a la afición el hecho de que uno de los jugadores más relevantes, Alberto Riquer, no había podido participar en el partido. Aunque en un principio se pudo especular con una lesión de última hora, el gabinete de prensa del Segovia Futsal puso de manifiesto que los problemas con su transfer que debía llegar desde la Federación Vietnamita habían obligado al club a no convocarle para el encuentro ante el cuadro levantino.
Sabido es que, para que un jugador pueda disputar una competición en otro país, necesita del certificado de transferencia internacional proveniente de la Federación de origen, conocido como Transfer Internacional. En el caso de Riquer, al haber sido su último equipo el Thay Son Neam Futsal, Ho Chi Minh, los pasos a seguir pasaban por, a través de la Liga Nacional de Fútbol Sala, pedir a la Federación Española de Fútbol que realizase los trámites necesarios con la Federación Vietnamita para recabar ese transfer internacional. Normalmente, si no se aceleran los trámites con el club de origen, el plazo de tiempo que transcurre desde que se solicita el transfer hasta que se recibe suele ser de un mes, pero incluso puede dilatarse más en el tiempo. Sin ir más lejos, a principios de la campaña 2012/13 el Navalagamella, que entrenaba Daniel Ibañes y militaba en Segunda División B, no pudo contar con Riquer en toda la primera vuelta, al no recibir el transfer de Vietnam, a donde regresó el jugador para disputar allí la segunda parte de la temporada.
El pasado 30 de diciembre, el Segovia Futsal presentó como nuevos jugadores a Alberto Riquer y Javier Orol, que jugaron con el equipo el 25 de enero en el encuentro correspondiente a la decimoquinta jornada de Liga frente al Hércules San Vicente, que acabó con el marcador de 2-1, siendo Riquer el autor del gol de la victoria segoviana. Sin embargo, si el jugador no tenía (ni tiene aún) el transfer, ¿cómo fue posible que participara en ese partido?
Esa pregunta fue respondida por el propio Segovia Futsal, cuando en la nota de prensa en la que justificó la ausencia de Riquer del encuentro del pasado fin de semana ante el Levante Dominicos, afirmó que “Segovia Futsal ha recibido notificación de la Real Federación Española de Fútbol, informando de que el jugador Alberto Riquer no podrá jugar sin el transfer que le permita disputar partidos en nuestra competición nacional, tras su paso por una liga extranjera. La LNFS, tras el fichaje de Riquer, autorizó al club que el jugador pudiese disputar partidos en la competición sin necesidad de tramitar este documento (el transfer), y sí haciéndolo únicamente con la licencia pertinente, que Segovia Futsal tiene desde el primer momento”. Hasta la fecha, este comunicado oficial no ha sido ni desmentido, ni corregido por el Segovia Futsal.
Hay varios interrogantes abiertos: ¿Puede la Liga Nacional de Fútbol Sala tramitar licencias de jugadores sin que estos tengan la documentación en regla? ¿Quién entregó esa “licencia pertinente” sin que tuviera conocimiento la Federación Española de Fútbol, que en el primer día hábil después del partido ante el Hércules (27 de enero) informó al Segovia Futsal de la irregularidad que estaba cometiendo?
El Hércules San Vicente ya ha mostrado su intención de impugnar el encuentro que perdió en la cancha del Pedro Delgado el pasado 25 de enero. En el caso de que el Comité de Competición tuviera le diera la razón al club alicantino, el Segovia Futsal se enfrenta a una sanción tanto económica, con una multa que podría rondar los 600 euros, como deportiva, dando su partido por perdido por el marcador de 6-0.
