Es pura pasión. Cada fotografía pone de manifiesto que Peter Müller se ha entregado en cuerpo y alma a esta exposición itinerante que ahora recala en Segovia; concretamente en las salas de La Faisanera Golf, en la carretera de La Granja. Los amantes y admiradores de los caballos tienen una cita obligada aquí, pero también los que simplemente gustan del trabajo bien hecho, artístico, al que hay que sumar sensibilidad, gusto, profesionalidad y paciencia para trabajar con los animales en el mundo de la imagen.
En ‘Pure Blood Reflections’ el fotógrafo suizo Peter Müller ha seleccionado cuarenta obras en las que el principal objetivo, si no el único, es mostrar la belleza del caballo español de pura raza. Y para ello refuerza las fotografías con una selección de obras pictóricas de los más grandes de las pinacotecas de Madrid, a quienes pidió el correspondiente permiso para su utilización. Así, encontramos caballos paseando por cuadros de Velázquez, Rubens o Botticeli, de tal manera que pasan a formar parte de ellos. Otros, como si de auténticos modelos profesionales se tratara, posan impertérritos entre el objetivo de Müller y un simple pero perfecto fondo a base de una tela. Ellos no necesitan ningún truco que realce su imagen, que borre sus imperfecciones, como si de una estrella de cine se tratara, porque son perfectos, serenos, limpios de mirada y aspecto tan dócil que parecen dirigirse hacia quien está mirando la imagen.
Perfección
La exposición incluye la proyección de un vídeo sobre la misma y el autor y en ella también se aporta un escrito del Premio Nobel Mario Vargas Llosa con motivo de esta muestra titulado ‘Caballos civilizados’. Se trata de una auténtica loa a este animal, hasta tal punto que expresa un sentimiento humano por “integrarlo (al caballo) al orden racional, concederle la patente de humanidad. Y esto es lo que hacen, con originalidad y belleza, las fotos de Peter Müller en esta obra dedicada a la Yeguada de la Cartuja-Hierro del Bocado… El caballo de pura raza española, estirpe cartujana, al que rinde homenaje esta obra, es uno de los productos más excelsos de esta obsesión por crear el animal perfecto”.
Peter Müller presenta las fotografías en dos formatos con un mínimo de un metro por un metro, algunas de ellas montadas en foam y marco de aluminio arquitecto, otras en metacrilato y otras libres.
Reconocido fotógrafo en diferentes ámbitos (empezó como asistente del gran Bert Stern en 1973), Müller se ha especializado sobre todo en grandes campañas publicitarias, personajes, retratos y caballos. Sobre estos temas ha publicado libros y ha sido reconocido con numerosos galardones que dotan de gran prestigio a su dilatada carrera profesional.
