Las patronales del sector del automóvil y el Ministerio de Industria cerraron un acuerdo para evitar que se aplique la nueva norma de distribución aprobada en el Congreso, que obligaba a los fabricantes a recomprar los vehículos no vendidos por los concesionarios. Según fuentes del departamento de Industria, los fabricantes, agrupados en Anfac, y los concesionarios, a través de Faconauto, junto a los importadores (Aniacam) y los vendedores (Ganvam), solicitaron al Ejecutivo que revoque la decisión, aprobada gracias a una enmienda respaldada por PP, CiU y PNV, y de este modo acabar con la guerra interna desatada en el sector.
Esto permitirá al Ministerio de Industria contar con una tregua para presentar, antes de tres meses, el anteproyecto de ley de Distribución, que será el nuevo marco legal para arbitrar la relación entre los concesionarios y las grandes marcas de fabricación de vehículos. Esta norma deberá recoger y satisfacer «de forma equilibrada y dialogada» las preocupaciones de fabricantes de coches y distribuidores.
La enmienda a la Ley de Economía Sostenible, presentada por el PNV, que salió adelante gracias al respaldo de PP y CiU, indica que los concesionarios podrán devolver los vehículos no vendidos a los fabricantes en el plazo de sesenta días. En caso de resolución del contrato, las marcas deberán indemnizar a los distribuidores por inversiones no amortizadas. Para evitar que esta norma entre en vigor Industria, a través del Grupo Socialista, propondrá una nueva enmienda a través de una ley ahora en tramitación que revoque la anterior.