El consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, expresó ayer su convencimiento de que el plan de ordenación de las plantillas de urgencias en el que se trabaja en estos momentos con la Sociedad de Urgencias y Emergencias y con los jefes de este servicio en los 14 hospitales de Castilla y León permita dar más estabilidad en el empleo de unos profesionales que, según reconoció, tienen un menor índice de estabilidad.
En este sentido, el consejero apeló a los efectos de la recuperación de la economía para aprovechar estas mejores circunstancias financieras y abordar así el tema del personal de los servicios de urgencias, “más peculiar” al haberse acentuado la situación de menor estabilidad por la imposibilidad de modificar las plantillas en estos años de crisis, una situación que obligó a contratar a personal de forma temporal.
Dicho esto, aprovechó su última comparecencia en la Comisión de Sanidad de las Cortes para negar cualquier tipo de colapso de los servicios de urgencias a pesar de la “presión asistencial” que existió al inicio del año por patologías relacionadas con virus respiratorios.
Según sus datos, en los últimos meses de 2014 se pusieron en servicio 476 camas hospitalarias y se sumaron 261 profesionales para reforzar tanto las unidades de hospitalización como los citados servicios de urgencias lo que permitió dar una respuesta “razonable y adecuada” a una situación que tampoco fue específica en Castilla y León.
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“No se han producido incidencias de largas esperas”, afirmó a este respecto el consejero quien sí reconoció “momentos puntuales” en los que “algunos centros hospitalarios”, como el de Ávila y el de León, alcanzaron una ocupación del cien por cien de las camas.
A esta respuesta sumó la instauración de un sistema de clasificación de pacientes para garantizar una valoración y atención “rápidas” para la discriminación de los casos más graves con la consiguiente ordenación de la atención a los pacientes en función de esos criterios clínicos.
Además, situó la mayor frecuentación a los servicios de urgencias de Castilla y León en el fin de semana del 2 al 4 de enero cuando acudieron 8.657 pacientes que generaron 1.553 ingresos hospitalarios, lo que supone que un 18% de las personas que usaron las urgencias fueron ingresadas, una cifra “ligeramente superior” a la media anual del 1%.
El titular de Sanidad lamentó también que una foto “muy llamativa” de una “circunstancia concreta” en el servicio de urgencia de un hospital empañe la imagen de la sanidad regional. “Las demoras en la hospitalización han sido muy limitadas”, aseveró Sáez Aguado, que calificó también de “limitados” los tiempos de espera para la atención de los casos graves, salvo algún caso “puntual”.
