Tras cuatro días de trabajo, la Feria de Cerámica de Segovia ARCE 2011 cerró anoche sus puertas con un buen balance de visitas y ventas que muestra el atractivo que mantiene para el público las obras creadas por los artesanos y su exposición durante el puente festivo de la Inmaculada en la céntrica avenida Fernández Ladreda.
Emilio Carrasco, portavoz del Colectivo de Ceramistas de Segovia (COCERSE) que organiza la feria ha alcanzado su decimoséptima edición, explicó ayer que este año ha habido un movimiento irregular de visitantes debido a la alternancia de días laborables y de días festivos que han variado según las distintas comunidades autónomas, pero en conjunto “el resultado ha sido muy positivo y tanto los visitantes que han llegado a Segovia estos días como los segovianos han dado una buena respuesta”. Como viene siendo ya habitual en la historia de esta muestra, la jornada del sábado es la que concentró un mayor número de visitantes.
La capacidad de adaptación de los ceramistas a las situaciones más adversas ha hecho que pudieran romper la resistencia inicial al consumo de los visitantes y lograran registrar un buen saldo de ventas, según ha explicado Carrasco. “Sabemos adelantarnos a la situación —ha manifestado Carrasco— y por eso no solo tenemos estancados nuestros precios desde hace tiempo, sino que además ofrecemos un amplio abanico de posibilidades económicas para llegar con nuestras obras a todos los públicos”. Curiosamente los dos segmentos de venta que mayor éxito han tenido han sido el formado por las piezas con los precios más bajos (de tres a diez euros) y el que reúne las obras más selectas y más caras.
Un indicador del éxito de la muestra que cada año reúne en Segovia a 40 ceramistas y alfareros, es que convocatoria tras convocatoria dobla el número de solicitudes de artesanos que quieren venir a exponer aquí.
