La historia se repite. La Segoviana se volvió a dejar dos puntos en Burgos, en esta ocasión frente al Promesas. Como ya ocurriera en la primera vuelta contra el Bupolsa, los azulgranas se adelantaron en el marcador, y tuvieron la oportunidad de sentenciar la contienda. Pero perdonaron y lo terminaron pagando caro pese a que jugaron en superioridad numérica el último cuarto de hora del partido. En un final loco, incluso pudieron quedarse sin botín frente a un crecido cuadro local que, después de empatar, buscaba la remontada.
Mejor saltaron los visitantes al terreno de juego de Castañares. El segundo de la tabla quiso imponer su ley de salida y suyas fueron las primeras aproximaciones al área local. Ayrton, a los ocho minutos de juego, robó un balón a Dani Burgos y encaró la meta local, pero in extremis apareció Jairo para lanzarse al suelo y rebañarle el esférico antes de que pudiera rematar. La jugada continuó y el defensor del Promesas Christian, en su intento de despejar el balón, a punto estuvo de introducirlo en su propia portería.
Tras este aviso, la contienda se equilibró merced al generoso despliegue físico de los naranjas en la medular. La Segoviana no podía triangular con comodidad por la presión burgalesa y las ocasiones brillaban por su ausencia.
Hasta el ecuador de la primera parte no apareció la Gimnástica por las inmediaciones del área del Promesas. Kike recogió un balón suelto en la frontal, pero su disparo muy blando y centrado no puso en aprietos a Marco. A la media hora de juego probó fortuna Rubén con una volea desde la frontal que salió mordida y llegó mansa a las manos del meta burgalés.
El Promesas se defendía con mucha solvencia, pero apenas era capaz de inquietar a los segovianos hasta el tramo final del primer acto con un disparo de Lanas desde la frontal que no encontró portería y un remate forzado de Óscar a la salida de un córner que salió muy centrada y Facundo detuvo sin problemas.
Justo antes del descanso Víctor Pérez botó una falta desde el costado derecho, el perfil bueno para un zurdo. Superó a la barrera con un disparo con rosca, pero el balón se marchó ligeramente desviado.
El duelo ganó en vistosidad tras el paso por los vestuarios. Kike, muy bullicioso todo el encuentro, protagonizó una bonita acción a los pocos minutos de comenzar la segunda mitad por el costado diestro. Tras una buena maniobra dejó atrás a su par, pero su disparo, raso y cruzado, lo atajó bien Pana, que sustituyó a Marco en el descanso
Tras el aviso, llegó el tanto de la Segoviana en una acción un tanto absurda de la defensa local. Óscar interceptó con el brazo un centro peinado al área tras un saque de banda. La jugada no era peligrosa, pues no había jugadores visitantes para el remate, pero el colegiado señaló el punto de penalti y no falló Víctor Pérez, que engañó por bajo a Pana para hacer subir el 0-1 al luminoso.
Después de estrenar el marcador, la Gimnástica pudo finiquitar el choque, pero no anduvo fino en la definición. Kike, en el minuto 65, arrancó la moto desde campo propio y, con una buena internada, se plantó en la línea de fondo. Sirvió al punto de penalti, donde apareció Ayrton para rematar de primeras desviado. El ariete no se dio cuenta que, por su izquierda, llegaba completamente solo otro compañero en mejor posición incluso para el remate.
Acto seguido, un disparo de Rubén desde la frontal tocó en un defensor local y el balón quedó muerto a los pies de Kike, que intentó hacer una ‘cuchara’sobre la salida de Pana, que adivinó sus intenciones y evitó la vaselina.
A partir de este momento, todo cambió. El Burgos Promesas comenzó a ganar metros y se lanzó con decisión en busca de la igualada. Los errores habían hecho mella en los azulgrana. Los locales, que ganaron mucha presencia ofensiva con los cambios, fueron capaces de establecer el empate en una notable arrancada de Marti por el costado izquierdo. El zurdo puso un centro al corazón del área al que no llegaron los zagueros visitantes y, en el segundo palo estaba Pekas que, con la caña preparada, envió el balón al fondo de las mallas.
Los locales tuvieron que jugar el último cuarto de hora del choque con diez hombres sobre el campo debido a una desafortunada lesión de David, una vez se habían agotados sus cambios, lo que significó jugar un importante tramo del partido en inferioridad numérica ante un fuerte rival que se lo podía hacer pagar caro. Aún así, pudieron dar la vuelta a la tortilla en una acción de Pekas desde la derecha, cuyo centro al punto de penalti fue rematado fuera por Dani Burgos.
Con el tiempo reglamentario a punto de concluir, la Segoviana trató de capear el temporal con un cabezazo de Miguel que se marchó alto, otro testarazo de Ayrton que acabó a las manos de Pana y un zurdazo de Miguel desde la frontal que no encontró los tres palos. Finalmente el reparto de puntos dejó a los azulgranas con un mal sabor de boca, porque ocasiones tuvieron como para haber ganado los tres.
