El Gobierno hizo un llamamiento a las distintas fuerzas políticas nacionales para que el próximo Ejecutivo de España “cuente con una amplia base parlamentaria que garantice la estabilidad” y sea capaz de “hacer frente al desafío independentista”. El Ejecutivo emitió ayer un comunicado ante el acuerdo alcanzado por Junts pel Sí y la CUP en el Parlamento de Cataluña para investir mañana a Carles Puigdemont presidente de la Generalitat de Cataluña. En la nota, el Gobierno recordó “que todos estamos sometidos al imperio de la Ley y más aún aquellos a quienes se les encomienda la representación de las instituciones”.
Moncloa hizo “un nuevo llamamiento a la responsabilidad” de los dirigentes de Cataluña “para que pongan fin a la estrategia de división y fractura de la sociedad catalana”, y garantizó que “la Ley se respetará y todas las instituciones cumplirán con su deber”. En este sentido, subrayó que las instituciones autonómicas catalanas encuentran su legitimidad en la Constitución Española, “que es la que ha garantizado el mayor nivel de autogobierno de la historia de Cataluña recogido en su Estatuto de Autonomía”.
“No hay mayoría parlamentaria que pueda amparar o justificar actos ilegales o, menos aún, la pretensión de romper la soberanía nacional expresada en la Constitución”, indicó el comunicado. Por ello resaltó que el Gobierno de España garantiza que todas las instituciones cumplirán con su deber, “como han venido haciendo hasta ahora”, en defensa de la soberanía nacional y de los derechos y libertades de todos los españoles, “también de los que viven en Cataluña”, destacó.
En este sentido, recordó que el pasado 2 de diciembre el Tribunal Constitucional ya acordó, por unanimidad, declarar nula por inconstitucional la Resolución I/XI del Parlamento de Cataluña. El Gobierno hizo así un nuevo llamamiento a la responsabilidad de los dirigentes de Cataluña “para que pongan fin a la estrategia de división y fractura de la sociedad catalana”, y dediquen sus esfuerzos a buscar solución a los problemas de los ciudadanos “en vez de generar nuevas tensiones”. “Asimismo, quiere trasladar a las distintas fuerzas políticas la necesidad de que el próximo Gobierno de España cuente con una amplia base parlamentaria que garantice la estabilidad y la capacidad para defender con solvencia y eficacia el derecho de todos los españoles a decidir sobre su país, y hacer frente al desafío independentista”, concluyó.
