Cada vez resulta menos extraño ver cómo la juventud se introduce en la práctica del Ajedrez, hasta el punto de ver a un jugador de veintiún años que ha sido capaz de obtener cuatro títulos en otras tantas ediciones del Campeonato de Ajedrez Rápido que promueve y patrocina la Fundación Caja Cega / Cajaviva de Fuentepelayo.
El segoviano Alberto Bernardo Sanz ya cuenta en sus vitrinas con cuatro títulos de Campeón Absoluto de esta prestigiosa competición que coordina la Asociación “Taller Cultural de Fuentepelayo” y que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de la villa.
Alberto Bernardo descubrió el ajedrez en su propio hogar siendo aún poco más que un bebé, gracias a las enseñanzas de su padre. Estuvo escolarizado en los primeros niveles educativos en el CEIP “El Peñascal” (antiguo colegio Calvo Sotelo). Superó los niveles de educación Secundaria y Bachillerato en el I.E.S. “María Moliner” de Segovia. Y durante este curso goza de un Programa Erasmus en Macedonia con sus estudios de doble Grado en Ingeniería Informática y A.D.E. (Administración y Dirección de Empresas)
Está acostumbrado a ganar desde su más tierna infancia. Él mismo recuerda el 5º puesto obtenido en 2.020 en la Categoría Absoluta en Castilla y León. Sus recientes logros se sitúan hace escasas semanas cuando se clasificó en el duodécimo lugar del Trofeo Internacional de los Balcanes con afamados jugadores europeos. Y su última gesta se llevó a cabo en Fuentepelayo hace tan solo unos días en la modalidad de Ajedrez Rápido en el 35º Trofeo Regional a cinco minutos por partida y jugador logrando una apabullantevictoria.
Cuando se le pregunta a Alberto Bernardo si siente presión teniendo un implacable reloj que tan solo le da de margen trescientos segundos, él responde que está acostumbrado a jugar partidas ‘on line’ con un solo minuto de maniobra “y por tanto, a veces estas partidas a cinco minutos me parecen excesivamente largas”.
Sobre las experiencias que más hondamente le han marcado en su trayectoria, se queda sin discusión con el Campeonato disputado en Piélagos (donde obtuvo el subcampeonato) En esta ocasión se enfrentó a jugadores profesionales con grandes puntuaciones ELO.
Su pasión por el Ajedrez le hace reflexionar sobre su propia vivencia existencial. Considera que es imprescindible encontrar un cierto equilibrio entre la práctica de su deporte favorito y su pertenencia a un círculo de amistades muy próximo. Dice Alberto: “Por nada del mundo me gustaría que se me considerase un bicho raro por el hecho de disfrutar del ajedrez y dedicarle un montón de horas”. Él mismo es consciente de que ese peligro existe.
Sus logros deportivos los hace compatibles con sus éxitos académicos, hasta el punto de haber obtenido en el título de contrabajo en el Conservatorio. La música es otra de sus pasiones.
No se siente capaz de dar consejos sobre ajedrez a los chavales en edad escolar, pero entiende que la práctica de esta modalidad desde edades tempranas: “ayuda mucho a madurar, e incluso potencia el acceso prematuro a objetivos contemplados para niveles madurativos de mayor edad cronológica”.
El campeón de Fuentepelayo no envidia a otros compañeros que se decantaron por la práctica de deportes más populares. Desde luego que, Alberto Bernardo no cambiaría el ajedrez por ninguna otra opción. Él acude con asiduidad al gimnasio para mantenerse en forma, ya que eso también le sirve para la práctica de su verdadera pasión.
Valora de forma emotiva el apoyo que siempre le ofrecen sus padres. Y cuando se le pregunta qué expectativas tiene a corto y medio plazo, ahí se nota su personalidad definida y saca a relucir lo bien amueblada que tiene su cabeza gracias al ajedrez: “Lo prioritario es acabar mis estudios y seguir con mi ajedrez, siempre que no me robe tiempo para los aspectos académicos”.
Se le pide a Alberto Bernardo que defina en tres palabras lo que significa para él el Campeonato de la Fundación Caja Cega / Cajaviva de Fuentepelayo. No lo duda ni un ápice: “Encuentro entre amigos”
Lo que más destaca el joven ajedrecista es el buen ambiente que se crea entre todos los participantes y el alto nivel técnico que se exhibe.
Sus títulos obtenidos en 2.015 – 2.017 – 2.022 y 2.003 le otorgan el simbólico trofeo de “Rey de reyes”.
“¡El ajedrez es inagotable! Se han jugado millones de partidas y se han escrito miles de obras, pero hasta ahora no existe fórmula universal ni método que garantice el triunfo. Al ir conociendo sus múltiples aspectos, uno empieza a sentir una gran atracción por este juego”. Y esto lo dice ni más ni menos que Garry Kasparov, que fue campeón mundial de este deporte y uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.
Alberto Bernardo Sanz siempre se ha caracterizado por seguir las lecciones de quienes más saben de esto. Y así de bien le van las cosas.
