Un cielo que amenazó tormenta durante toda la mañana, aunque no llegó a descargar, y la coincidencia con la Semana Santa se aliaron para provocar una menor afluencia de castellanos y leoneses a Villalar de los Comuneros (Valladolid). Hacia las 17 horas se habían congregado unas 16.000 personas, lejos de las 20.000 del año pasado y de las previsiones más optimistas.
Sin embargo, las nubes y una temperatura en torno a los 15 grados no consiguieron aguar las ganas de fiesta de los congregados, que una vez más danzaron al ritmo de dulzainas y tambores, de canciones tradicionales y otras más modernas, que sonaban en los altavoces de las carpas, y disfrutaron con los sabores y los aromas del chorizo frito, la tortilla, los churros y el vino.
Menos familias y más parejas y grupos de amigos compusieron la estampa de un Villalar 2011 que se salvó por muy poco de acabar pasado por agua, como ocurriera en muchos puntos de Castilla y León con las procesiones de los últimos días, y en el que no hubo que lamentar incidentes, más allá de las habituales «riñas por la aglomeración», como indicó el delegado del Gobierno, Miguel Alejo.
Como en los últimos años, el más madrugador fue el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, quien nada más llegar a la localidad visitó la exposición fotográfica ‘Imágenes de un siglo’ en la Casa de Cultura, acompañado por el presidente de las Cortes y de la Fundación Villalar, José Manuel Fernández Santiago; el consejero de la Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez; y la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo; así como por el alcalde de Villalar, Pablo Villar, diversos regidores de localidades limítrofes y otros cargos políticos.
Tras contemplar las centenarias instantáneas, Herrera degustó los productos de la tierra e inició una ‘peregrinación’ por las carpas de la Fundación Villalar, UGT, CCOO y, por primera vez, la Confederación de Asociaciones de Vecinos de Castilla y León.
Justo cuando el presidente de la Junta se dirigía a otra de sus paradas habituales, la jaima del pueblo saharaui, el coordinador autonómico de IU, José María González, salió a su encuentro para saludarle, lo que dio pie a una de las fotografías de la jornada. La otra instantánea más buscada del día, el encuentro entre Herrera y el secretario general del PSCyL, Óscar López, no llegó a producirse. Herrera abandonó la campa hacia las 11.40 horas.
Si la de Herrera fue una breve pero maratoniana agenda, la de López fue un poco más larga e igual de intensa. Poco después de las 10 llegaba a la carpa de su partido y, después de saludar a afiliados y simpatizantes, grabó un mensaje para las redes sociales de internet, en el que animó a disfrutar de la fiesta. Tras el tradicional paseo y la ofrenda a los Comuneros en el monolito de la plaza Mayor, regresó a la campa para asistir a la lectura del manifiesto.
La lectura
El periodista leonés Óscar Campillo fue el encargado de dar lectura al Manifiesto, a las 13 horas, ante cientos de castellanos y leoneses que se encontraban en la campa. En la tribuna se situaron representantes de los once colectivos firmantes.
En la campa, más embarrada que otras veces, asistieron a la lectura, entre otros, el delegado del Gobierno, Miguel Alejo; el presidente de la CHD, Antonio Gato; el alcalde de Palencia, Heliodoro Gallego; y la secretaria de Estado de Cooperación, Soraya Rodríguez.
El fin del Manifiesto fue la excusa perfecta para regresar a las carpas y casetas, por si caía alguna gota de agua, y dar por empezado el almuerzo, que entre conversaciones sobre política, al calor de las próximas elecciones municipales y autonómicas, se alargó hasta bien entrada la tarde.
