“Cinco días para disfrutar de Cuéllar”. Así ‘vendió’ ayer la concejala de Industria, Comercio y Turismo, Nuria Fernández, la próxima Feria de Cuéllar, la número 28 desde su recuperación, a mediados de los años 80.
La gran novedad de esta edición será, sin lugar a dudas, el cambio de fechas de celebración, que han pasado desde el domingo siguiente a Pascua de Resurrección a dos semanas después. Pero además, la Feria de Cuéllar de este año ‘aprovecha’ que el martes 23 se celebra el Día de Castilla y León para expandirse durante un total de cinco días, abarcando un gran puente que va desde el arranque del viernes 19 hasta la festividad regional —teniendo en cuenta que el lunes 22 ha sido declarado por el Ayuntamiento como fiesta local (Lunes de Feria)—.
Al igual que en los últimos años, la Feria de Cuéllar engloba varias “pequeñas ferias” sectoriales, dedicadas a la artesanía, al mueble, al coleccionismo y las antigüedades, a los productos agroalimentarios y a los vehículos industriales. A todas ellas, instaladas en el Castillo de Cuéllar o sus inmediaciones, se unirá otra, la Feria de la Tapa, diseminada por los 13 bares y restaurantes de la villa que ofrecerán, durante estos días, pequeñas joyas gastronómicas.
De acuerdo a la información facilitada por el Ayuntamiento, la Feria de Cuéllar contará con 136 expositores, sin contar la carpa de la marca ‘Calidad Rural’, en la que estarán presentes cerca de una treintena de empresas, la mayoría de ellas de la tierra. El espacio ocupado por los expositores rondará los 15.000 metros cuadrados. Fernández quiso ayer comparar esos datos con los de 2007, en que la Feria de Cuéllar acogió 78 expositores, que ocuparon 6.000 metros cuadrados.
Desde el Ayuntamiento de Cuéllar se insistió ayer en la “gran cantidad de actividades paralelas” que se llevarán a cabo en la villa durante los cinco días. Así, están previstos, al menos, tres encuentros —de empresarios de la marca ‘Calidad Rural’, una jornada de prevención de riesgos laborales y una jornada técnica sobre vehículo industrial—.
La concejala de Industria, Comercio y Turismo insistió ayer que, además de negocio, la Feria de Cuéllar contará con varias exposiciones “de alto nivel”, en referencia a la de la escultora catalana Mer Jiménez, otra de traje regional —dirigida por Concepción Bayón— y una última de Esther de Santos sobre patchwork. Las tres podrán visitarse en el patio de armas del Castillo de Cuéllar.
Por si era poco, en el apartado deportivo destacará una exhibición de taekwondo infantil (viernes, a las 18,00 horas), a cargo del gimnasio Jansu Gym. Finalmente, Fernández no quiso olvidarse que a lo largo de los cinco días se sucederán en las diferentes ferias sectoriales infinidad de demostraciones (vehículos Mercedes Benz, Volvo Trucks y Granalu Trailers, sistemas antiincendios, taller de cestería del Taller de Empleo ‘Valle de Ambroz’ y exhibición canina de la protectora Scooby) y degustaciones (Huercasa, restaurante El Peque, cervecería Veer, panadería Pedro y Ana, embutidos Rodríguez Sacristán, Queserías Leonesas o bodegas Ramón Bilbao).
Aunque el presupuesto de la Feria de Cuéllar no está todavía cerrado, previsiblemente no variará en demasía sobre el de las últimas ediciones, en las que tuvo un coste cercano a los 60.000 euros. En cuanto al número de visitantes, desde el Ayuntamiento se espera que el nuevo formato de la Feria de Cuéllar, abarcando cinco días, contribuya a un aumento de la afluencia. “Esperamos estar cerca de las 40.000 personas”, auguró Fernández.
