La Junta de Castilla y León no autorizará la fusión de Caja España y Caja Duero en el Consejo de Gobierno del próximo jueves, 29 de julio, por lo que la entidad no podrá celebrar el primer Consejo de Administración hasta después del parón estival. El vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, aseguró que sería «precipitado» y «arriesgado» dictar una decisión ahora ya que no se ha estudiado toda la documentación. «Si alguien tiene prisa, que hubiera corrido antes, que llevamos tres años», dijo.
En ese sentido, Villanueva pidió «respeto» para la Junta en el ejercicio de sus competencias al tiempo que explicó que aunque la operación se registró el 14 de junio, el expediente no estaba completo. Así, recordó que el Gobierno de España ha modificado por decreto ley la Ley Orgánica de Cajas de Ahorro (LORCA) y que la corrección de sus errores fue publicada el 19 de julio en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Por ello, señaló que la decisión de la Junta es la única que «autoriza o deniega» la operación por lo que rechazó las «frivolidades» aunque aseguró que el Ejecutivo tramitará el expediente con «agilidad». Además, explicó que su departamento no cuenta todavía con todos los informes internos de los servicios jurídicos.
Por suparte, UGT ha reclamado a la Junta que «ejerza su responsabilidad y no demore más la conformidad al proyecto de fusión, ya que es el único requisito pendiente». En un comunicado, el sindicato considera que «alguien está dilatando los plazos» y que el retraso es «deliberado».
Asimismo, El vicepresidente segundo, Tomás Villanueva, aseguró que la unión de Caja España y Caja Duero cumple sobradamente los criterios de capitalización en un escenario «duro» y restó importancia a que la fusión necesitaría 127 millones de euros adicionales. Villanueva apostilló que es un dato «razonable» y recordó la prudencia de la operación al no agotar el máximo de fondos que podrían haber solicitado al Frob.