De la ‘Operación Snake’ a la ‘Operación Shadow’. Nueve meses después de la desarticulación de una red mafiosa china, la Guardia Civil dio ayer un nuevo golpe a las tramas de blanqueo de capitales que actúan en España, en este caso con el registro de las cuatro plantas de la sucursal madrileña del Banco Industrial y Comercial de China (ICBC).
Fue el 11 de mayo del año pasado cuando la Guardia Civil culminó una investigación de dos años con la desarticulación de una organización dedicada a blanquear grandes sumas de dinero a partir de la importación de los artículos que se venden en los bazares regentados por ciudadanos chinos. Las pesquisas desarrolladas a partir de aquel operativo han llevado al Instituto Armado al mayor banco mundial, según la lista elaborada por ‘The Banker’.
El Grupo de Delincuencia Económica de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil dio así el primer paso de una nueva investigación cuya magnitud se desconoce, pero que anticipa numerosas consecuencias y ramificaciones internacionales. “No se trata de una operación contra uno o un grupo de empleados desleales, sino contra el propio banco y su funcionamiento”, advierten fuentes de la investigación.
De momento, junto a las decenas de efectivos de la Guardia Civil que tomaron el edificio del ICBC chino —situado entre la céntrica Plaza de Colón y la fuente de la Cibeles en Madrid— hubo varios miembros de Europol, la oficina de policía continental que coordina las actuaciones conjuntas entre las fuerzas de seguridad de los países de la Unión Europea. Las fuentes consultadas recuerdan que la sede central europea del ICBC está en Luxemburgo.
El Instituto Armado bautizó como ‘Operación Snake’ a su intervención de mayo, coincidiendo con que la primera pista tuvo lugar el año de la serpiente, según el horóscopo chino. Se saldó con 32 detenidos, 47 imputados y 65 registros. En la Comunidad de Madrid, las actuaciones más relevantes fueron en la zona de Vallecas y Usera y en el polígono de Cobo Calleja de Fuenlabrada.
Importaban grandes cantidades de artículos de los que se venden en los bazares chinos, los comercios que antes se conocían como ‘Todo a Cien’. Lo hacían eludiendo ilícitamente los impuestos asociados a esos productos y en esa competencia desleal incurrían en delitos como blanqueo de capitales, contra la Hacienda Pública, contrabando o incluso organización criminal.
Los beneficios que extraían de estas operaciones la mayoría de las veces se trasladaban a China, donde viven los jefes de la organización. Hasta allí llegan las remesas de dinero en metálico, muchas veces por medio de mensajeros. Es un procedimiento tan habitual que el mismo día de la ‘Operación Snake’ fue arrestado en el Aeropuerto de Barajas un ciudadano chino cuando trataba de sacar de España sin declarar la suma de 850.000 euros en metálico. Las investigaciones posteriores confirmaron que no tenía relación alguna con la red desarticulada ese día.
La ‘Operación Snake’ dejó una cantidad ingente de documentación entre la que se halló un hilo del que seguir tirando. “El dinero siempre deja rastro”, advierten desde la investigación que terminó dando como resultado las conexiones entre la red mafiosa y el ICBC en sus operaciones en España: la sucursal madrileña registrada ayer facilitaba la introducción en el circuito financiero de fondos cuyo origen eran las actividades fraudulentas de la trama. Así se posibilitaba su transferencia a China dotándoles de la apariencia de legalidad.
La UCO sospechaba que ésta no era la única red mafiosa con la que tenía relaciones el gigante financiero chino y eso desencadenó la ‘Operación Shadow’ (‘sombra’ en inglés) con unos registros en busca de nuevas evidencias en coordinación con la Fiscalía Anticorrupción y el Juzgado de Instrucción Número Siete de Parla (Madrid), el mismo que se encargó en su día de la primera fase de las actuaciones.
Además, de momento hay cinco detenidos, todos ellos de nacionalidad china y acusados de un presunto delito de blanqueo. Entre los arrestados está el director general de la sucursal y no se descartan nuevas detenciones.
A la hora de cifrar a cuánto podría ascender el fraude, de forma oficial la Guardia Civil se limita a precisar que el monto total del dinero blanqueado por los detenidos en mayo es de 40 millones. De confirmarse las sospechas de los investigadores de que el banco trataba con otras organizaciones, esa cifra se multiplicaría.
Aún ascendería más en caso de que la entidad financiera usase el mismo procedimiento en otros países. Por ello las fuentes consultadas no descartan que en el marco de estas pesquisas se produzcan comisiones rogatorias a otros países para recabar más datos.
