La inauguración del Museo del Palacio Episcopal reabre las puertas del inmueble que fue residencia de los obispos de la Diócesis hasta 1969 tras nueve años cerrado.
Distintos representantes de la Iglesia y autoridades autonómicas, provinciales y locales han asistido a la reapertura del emblemático edificio de la plaza de Esteban. El museo acoge ahora tres colecciones de arte muy representativas como la colección de cerámica de los Zuloaga, la de vidrio y cristal de la Real Fábrica de Cristales de La Granja y la de arte religioso del Museo Diocesano de Segovia.
Durante la presentación del nuevo espacio, cuya gestión el Obispado ha concedido por 25 años a la Sociedad Museo Doña Juana, del matrimonio de hosteleros formado por Eleuterio Laguna y Juanita Lomillo junto con sus sobrino Javier Ayuso, distintos representantes presentaron el acto. Entre ellos, el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, el obispo de la ciudad, Ángel Rubio, y el nuncio del Papa en España, Renzo Fratini.
Caja Rural de Segovia ha financiado el proyecto, que como señaló Ayuso será perpetuado con «trabajo y disciplina, de manera que también la cultura, la identidad y la de los segovianos queden perpetuados con él”.
Arahuetes, por su parte, hizo referencia a Segovia como Patrimonio de la Humanidad. “Este título lleva aparejada una gran responsabilidad. Esta es una de las ocasiones más felices para cualquier persona que sienta esa responsabilidad. El desarrollo de lo que es nuestro patrimonio supone una seña de identidad de lo que es nuestra ciudad”.
Igualmente, el el obispo ha calificó el día como «grande e histórico». Rubio se refirió al arte como instrumento de progreso, a la vez que resaltó el deseo del Obispado de compartirlo y promoverlo de la mano de los nuevos gestores. “Las circunstancias personales y los nuevos tiempos han hecho que el Palacio Episcopal se convierta en Museo Diocesano” observó el prelado, a la vez que avanzó que las obras irán aumentando en número y se irán perfeccionando. “El Museo Diocesano no es un almacén de obras de arte ni un ente anclado en el pasado, sino un ente vivo, dinámico, y evangelizador».
Las dependencias fueron bendecidas por Monseñor Renzo Fratini, quien remarcó la responsabilidad de todos los segovianos de mantener y preservar las obras de arte. Después de una visita por las salas del nuevo museo, los asistentes disfrutaron de un vino español en el jardín romántico.
La muestra ocupa la primera planta del edificio con el mismo mobiliario, distribución y función original. La colección la componen tres conjuntos, uno de cerámica de los Zuloaga, otro de vidrio y cristal de la Real Fábrica de La Granja y un tercero de arte religioso del Museo Diocesano de Segovia.
La cerámica se extiende por cuatro salas en las que se exponen por orden cronológico más de 300 obras, también de pintura y fotografía, de Daniel Zuloaga y su familia, así como del taller y de los colaboradores y amigos del ceramista madrileño. Junto a ellas, se exhiben cristales y vidrio pertenecientes a los gestores del Museo, quienes conservan una de las colecciones con más variedad de estilos, épocas, procedencia y calidad.
El repertorio se completa con obras de arte diocesano que se han colocado en dos salas. La primera de ellas un recuerdo de la exposición ‘Arte Diocesano Retrospectivo’. En una segunda sala se ha organizado la exposición temporal ‘Vida de Jesús’, con 22 obras procedentes de fondos diocesanos y de distintas parroquias.
El Museo cuenta con un servicio complementario de cafetería y restaurante de lunes a domingo de 10.00 a 19.00 horas.
