Diego Yepes, entrenador del C.D. Quintanar, ya está preparando para la próxima temporada a su equipo, el cual consiguió ascender a Juvenil Nacional el pasado mes de mayo. Después de un exitoso primer año, es consciente de que la campaña en la categoría superior va a ser aún más exigente.
¿Qué le ha llevado a entrenar a un equipo segoviano?
Yo venía de Valladolid y si salí de allí fue por el afán de seguir en los banquillos. Quería entrenar en Segovia, me trasladé aquí el trabajo, di mi número de teléfono y el Quintanar accedió a darme un equipo. Un poco por lo que ellos pretendían y también por lo que quería yo.
A pesar de tener el título de magisterio y musicología, ha acabado siendo entrenador. ¿Su padre ha ejercido mucha influencia sobre usted?
Mi padre es entrenador de fútbol y desde pequeño quise seguir sus pasos. Le veía cómo entrenaba, sus equipos y demás. Siempre me ha gustado mucho el fútbol, así que lo tuve fácil.
¿Cómo se ha vivido en el equipo el ascenso de Juvenil Regional a Nacional?
Fue un poco sorpresa, la verdad, porque no lo esperábamos. No teníamos pactado ese objetivo ni con el club ni con los jugadores, pero contamos con una plantilla joven de primer año que al final ha resultado ser muy competitiva. El equipo fue creciendo y vimos que la liga podía ser asequible. Fuimos ganando partidos, el fútbol es un estado de ánimo, al final nos colocamos líderes y quedando siete jornadas ya no perdimos ningún partido. Así que fue una sorpresa en principio, pero el equipo al final se lo mereció, quedó campeón de liga y accedió a la categoría Nacional.
¿Ha resultado muy dura la pasada temporada?
No especialmente. Ganando 21 partidos, empatando 5 y perdiendo 4, no resultó muy dura,sino competida. Y cuando tienes que tener un poco de fortuna o esos momentos claves de los partidos en los que necesitas ganar, el equipo ganó. Cualquier equipo de los cinco de arriba podría haber sido campeón, y al final resultó que por una cosa o por otra, fuimos nosotros.
¿Cuál es su objetivo en la próxima temporada?
El objetivo del Quintanar será el mismo que este año: hacer un equipo competitivo, cohesionado, y siempre partiendo de la base de la humildad. Acabamos de ascender, y no le puedes pedir al equipo nada más que no sea competir, salvarse cuanto antes y conocer la categoría y al resto de equipos, trabajar duro y seguir formando jugadores. Esto, al final de todo, es fútbol base.
¿Espera muchas variaciones en la plantilla?
No demasiadas, porque tenemos una plantilla en la que de 17 jugadores se quedaban 14, así que con tres o cuatro jugadores puntuales que puedan hacer un poco más de variantes, la plantilla está prácticamente cerrada. En agosto abriremos el periodo de pretemporada, veremos qué chicos quieren jugar con nosotros y elegiremos a tres o cuatro.
¿Es difícil entrenar con adolescentes? ¿Han surgido problemas a la hora de trabajar con ellos?
Realmente al cuerpo técnico no nos ha resultado difícil, tanto a Eduardo (preparador físico del equipo) como a mí. No hemos tenido ningún problema grave, los chicos que al final no han querido entrenar o no se han adaptado a nuestra manera de hacer las cosas siempre tienen las puertas abiertas y se pueden ir. Nosotros no tratamos de imponer ninguna idea. Tenemos la suerte, tanto Eduardo como yo, de que somos maestros, y con el tema de la pedagogía siempre sabes un poco cómo tratar a los chicos y cómo lidiar con ellos. Y, sobre todo, no les mientes, vas de cara, les dices lo que hay, y el que no quiera seguir las normas tiene la puerta abierta. A lo largo de la temporada, tres chicos se fueron, pero el resto se quedó y salieron las cosas muy bien.
¿Cree que hay algunos aspectos de la organización del equipo que se podrían mejorar?
El principal problema que hay en fútbol base siempre es la falta de medios. Yo tengo la suerte de poder contar con un preparador físico, pero no es lo normal contar con un profesional así en una plantilla, con lo cual siempre tienes la falta de medios y de entrenadores. Nosotros grabamos vídeos y entrenamientos, queremos editar, hacer cortes de vídeos para ponérselos a los chicos… queremos hacer muchas cosas, pero a la hora de la verdad faltan medios. Económicamente los clubes de base no dan más de sí. Y además no hay tampoco una cantera de entrenadores. No tenemos chicos que nos digan a final de temporada: “Oye, quiero entrenar contigo”, y demás. Cuando uno tiene un cuerpo técnico de dos o tres personas, tiene muchas ideas y poca mano de obra. Ese es el mayor problema.
¿Considera que el Quintanar debería implantar una plantilla femenina?
Eso estaría fenomenal. Siempre tienen mi apoyo, cualquier deporte femenino suma, y si el Quintanar se decidiera a tener cualquier equipo femenino, a mí me parecería estupendo.
